Día Mundial del Agua: El camino de la minería hacia una gestión hídrica sostenible

En el marco del Día Mundial del Agua, que se conmemora este domingo 22 de marzo, la gestión sostenible del recurso hídrico cobra especial relevancia para la industria minera.

En conversación con Revista MINERÍA CHILENA, Alejandra Stehr, académica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción y consejera del Consejo de Políticas Públicas (CPI), abordó los principales desafíos que enfrenta el sector en materia de desalinización, eficiencia y gobernanza del agua.

¿Cuáles son los desafíos asociados a la eficiencia operacional, la optimización de pérdidas y el alto requerimiento de los procesos de desalinización e impulsión de agua de mar que debe enfrentar la industria minera en los próximos años?

La minería es intensiva en el uso de agua, y la desalinización ha sido un aporte relevante para reducir la presión sobre fuentes continentales. Sin embargo, uno de los principales desafíos es avanzar hacia plantas de uso multipropósito, que no sólo abastezcan a la minería, sino también a otros sectores productivos.

Otro punto crítico es la fragmentación de la infraestructuraActualmente, cada minera desarrolla su propia planta y sistemas de conducción, por lo que el desafío es avanzar hacia modelos multiusuario. En esa línea, se podría evaluar una figura similar a la faja eléctrica, que permita habilitar corredores para transportar agua desde la costa hacia las faenas, compartidos por distintas empresas.

Asimismo, el alto consumo energético de la desalinización plantea la necesidad de incorporar de manera creciente energías renovables. A esto se suma el desafío de maximizar la eficiencia hídrica, promoviendo la recirculación del agua dentro de los procesos mineros y avanzando hacia esquemas de mínima pérdida.

¿Qué proyectos y medidas urgentes son necesarias para fortalecer la infraestructura hídrica?

Entre los proyectos más relevantes están aquellos de carácter multipropósito, como desalinizadoras capaces de abastecer a distintos sectores.

Junto con ello, es fundamental avanzar en sistemas de conducción compartidos. Hoy predominan soluciones individuales, pero el desafío es desarrollar infraestructura común, similar a los canales de riego, que permita optimizar los recursos y reducir los impactos.

Además de lo anterior, hay que avanzar en el diseño e implementación de soluciones basadas en la naturaleza que contribuyan a la adaptación al cambio climático en materia de recursos hídricos de las cuencas. Estas soluciones son sitio específicas y deben ser diseñadas de manera participativa.

¿De qué manera los planes estratégicos de recursos hídricos en cuencas están influyendo en la decisión de la minería de avanzar hacia el uso de agua de mar?

Los planes estratégicos de recursos hídricos en cuencas juegan un rol clave, ya que consideran el balance hídrico de la cuenca, proyectando la disponibilidad de agua en el largo plazo.

A partir de ese análisis, una de las medidas más recurrentes es aumentar la desalinización en las cuencas del norte del país. Sin embargo, esto no necesariamente implica destinar esa agua directamente a la minería, sino también generar reasignaciones, por ejemplo, permitiendo que el recurso sea utilizado por otros sectores, como el agrícola, mediante ajustes en los derechos de agua.

Además de medidas en infraestructura, se plantean medidas en relación con infraestructura verde. Por ejemplo, una de las medidas indicadas en el anteproyecto del PERH de la cuenca de Huasco está relacionada con un proyecto de restauración de riberas fluviales para el fortalecimiento de servicios ecosistémicos.

En ese contexto, el desafío radica en cómo el sector minero se involucra activamente para hacer viables estas medidas.

Los recursos hídricos exigen estrategias de gestión adaptadas a cada territorio. En ese contexto, ¿Cuál es el rol de los actores públicos, privados y las comunidades para asegurar un uso equilibrado y sostenible del agua?

La Ley Marco de Cambio Climático y la reforma al Código de Aguas incorporaron los planes estratégicos de recursos hídricos en cuencas, que son fundamentales para que las cuencas avancen en seguridad hídrica.

Este concepto no sólo considera la disponibilidad de agua, sino también su calidad y la capacidad de enfrentar eventos extremos, como sequías e inundaciones. En cuencas mineras, donde compiten distintos usos —minero, agrícola, residencial y, en algunos casos, energético—, estos instrumentos permiten ordenar la gestión del recurso.

Además, contemplan la creación de mesas estratégicas de recursos hídricos, donde participan actores públicos, privados y la sociedad civil. Estas instancias son clave para generar acuerdos y avanzar hacia soluciones sostenibles, en un contexto donde todos los sectores deben contribuir.

¿Qué desafíos en materia de recurso hídrico, enfocados en la minería, deberá enfrentar el gobierno?

El principal desafío es implementar efectivamente los planes estratégicos de recursos hídricos, avanzando desde el diseño hacia su ejecución.

Estos instrumentos buscan fortalecer la seguridad hídrica considerando cantidad, calidad y resiliencia frente a eventos extremos. En los últimos años, episodios de lluvias intensas e inundaciones —especialmente en el norte— han evidenciado la vulnerabilidad de la infraestructura minera, lo que refuerza la necesidad de incorporar medidas concretas en esta materia.

Los planes incluyen tanto acciones de gestión como obras de infraestructura adaptadas a cada cuenca. Su correcta implementación también permitirá fortalecer la participación en las mesas estratégicas y mejorar la relación entre la minería, las comunidades y los distintos usuarios del agua.

Fuente Mch