La investigación de la Dirección de Estudios y Políticas Públicas constató una tasa de patologías del 0,03% en el sector, pero alertó por la carga laboral y la sobreexposición femenina en faenas.
La Dirección de Estudios y Políticas Públicas de la Comisión Chilena del Cobre publicó el informe técnico Salud mental en la industria minera nacional, elaborado por los investigadores Francisco Donoso Rojas, Claudia Arancibia Calderón y la directora Patricia Gamboa Lagos.
El reporte sistematiza estadísticas de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), constatando que a nivel nacional los diagnósticos de salud mental representan el 76,6% del total de enfermedades profesionales al 2025 (7.448 casos), con una tasa país del 0,13% por cada 100 trabajadores protegidos.
En la minería del cobre, estas patologías dan cuenta del 32% de las enfermedades laborales (24 casos en 2025), con una tasa del 0,03%. Con estos registros, el sector se posiciona como la tercera actividad económica con menor tasa de patologías mentales en Chile, situándose solo por detrás del agro y la construcción.
Alerta de género en faenas y evaluación del cuestionario CEAL-SM
A pesar de registrar tasas acotadas, los casos calificados en minería subieron de 5 a 24 diagnósticos anuales entre 2019 y 2025 (+380%), concentrándose el 87,5% de los registros (21 casos) en la gran minería. En 2025, los diagnósticos se distribuyeron en un 50% en hombres (12 casos) y 50% en mujeres (12 casos).
Esta paridad refleja una sobrerrepresentación del género femenino en las patologías calificadas, considerando que las mujeres representan el 24% de la dotación de la gran minería, según datos del Consejo de Competencias Mineras (CCM-ELEVA).
En cuanto a la medición de factores de riesgo mediante el cuestionario CEAL-SM / SUSESO (que evaluó a 29.747 trabajadores en 263 faenas), la minería anotó un 8,0% de centros en riesgo no óptimo (frente al 20,9% nacional). Sin embargo, el estudio identificó focos de alerta en carga de trabajo, conflicto de rol, vulnerabilidad y compañerismo.
Exigencias operacionales: Turnos continuos, aislamiento y altura geográfica
Cochilco advierte que la menor tasa de reporte no implica ausencia de riesgo, sino que responde a factores propios del rubro. La minería opera bajo sistemas de turnos 7×7 o 4×3 de 12 horas, trabajo en altitud geográfica, campamentos aislados y distanciamiento familiar prolongado.
Estas variables configuran condiciones que pueden incidir en fatiga laboral, alteraciones del sueño y estrés, afectando la toma de decisiones y elevando el riesgo en la operación de equipos mineros de alto tonelaje.
El informe se alinea con los compromisos de la Política Nacional Minera 2050, que mandata incorporar indicadores específicos de bienestar psicológico y reducir las licencias médicas de origen laboral hacia mediados de siglo.
Experiencia internacional y la propuesta de un instrumento propio para nuestro país
El documento revisó marcos regulatorios de Australia (programa MARS y código FIFO) y Canadá (protocolo TSM), además de las directrices del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM), organismo que promueve gestionar la salud mental con el mismo rigor que la seguridad física.
Dada la baja cobertura actual del instrumento general (solo alcanzó al 28% del universo minero), Cochilco recomendó diseñar un nuevo instrumento de evaluación psicosocial específico para la minería chilena.
La propuesta técnica busca evaluar de forma bienal las exigencias reales de faena, adaptando los programas preventivos de las compañías a los desafíos de la automatización, la conciliación familiar y la creciente incorporación femenina en la industria.
