El dólar en nuesto país inició la semana con un fuerte impulso alcista, en una jornada marcada por factores externos e internos que presionaron al peso chileno. La divisa estadounidense subió $14,45 respecto del cierre previo, alcanzando los $885,65 por unidad, su mayor nivel desde el 20 de enero de este año.
De mantenerse esta tendencia, el tipo de cambio en Chile acumularía tres jornadas consecutivas de alzas, además de completar tres semanas seguidas con avances, período en el que suma cerca de $15,50.
Imacec negativo profundiza presión sobre el peso chileno
Uno de los principales factores internos fue la publicación del Imacec de enero 2026, que registró una caída interanual de 0,1%, sorprendiendo al mercado que proyectaba un crecimiento entre 1% y 1,9%.
El resultado en terreno contractivo reforzó las señales de debilidad en la actividad económica local, aumentando la incertidumbre y debilitando al peso frente al dólar. El dato se suma a un escenario externo complejo, donde la volatilidad financiera se intensifica por el conflicto bélico en Medio Oriente que involucra a Estados Unidos, Irán, Israel y Arabia Saudita.
Conflicto en Medio Oriente impulsa activos refugio
El escalamiento del conflicto ha llevado a los inversionistas a buscar activos de refugio como el dólar estadounidense y el oro, presionando monedas emergentes como el peso chileno.
El fortalecimiento del dólar responde al aumento del riesgo geopolítico global, mientras el mercado evalúa posibles efectos sobre el petróleo, la inflación y la política monetaria internacional.
Las recientes oscilaciones en el precio del cobre también han influido en el comportamiento del tipo de cambio. Si bien el metal mantiene niveles elevados en términos históricos, la volatilidad internacional ha limitado su efecto estabilizador sobre la moneda local. La combinación de menor actividad económica y mayor riesgo global genera un entorno propicio para la depreciación del peso.
Niveles técnicos: $880 como piso y $900 en el radar
Analistas advierten que el nivel de $880 pasa a transformarse en un soporte clave. De persistir el conflicto internacional y la incertidumbre económica, el dólar podría escalar hacia niveles de $890 e incluso $900, en línea con episodios previos de tensión global.
El comportamiento de los mercados internacionales durante la semana será determinante para confirmar si el actual movimiento corresponde a un ajuste puntual o al inicio de una tendencia más prolongada.
Fuente Reporte Minero

