Estados Unidos importó 225 mil toneladas de cobre refinado en julio, la cifra más alta en 36 años, mientras comerciantes acumulan inventarios por potenciales aranceles.
Estados Unidos alcanzó un récord histórico de 225.094 toneladas de cobre refinado y aleaciones de cobre en julio de 2026, la cifra más alta registrada desde 1990, según datos oficiales del Departamento de Comercio estadounidense.
El volumen representa un aumento de 78% respecto a junio y un incremento de 8% año a año, evidenciando una estrategia de comerciantes por adelantar envíos ante la amenaza de aranceles potenciales que aún generan incertidumbre en el mercado.
La demanda de importaciones refleja una carrera contrarreloj del sector. El Departamento de Comercio tenía previsto presentar un informe sobre los mercados de cobre al presidente Donald Trump antes del 30 de junio, pero hasta ahora no ha comunicado sus conclusiones respecto a posibles restricciones comerciales.
Estrés en inventarios de COMEX
La incertidumbre ha generado un efecto cascada en la infraestructura de almacenamiento. Los inventarios de cobre en la bolsa COMEX alcanzaron un máximo histórico de 764.597 toneladas cortas (693.630 toneladas métricas), tras 53 días consecutivos de acumulación, indicador de sobreoferta especulativa.
Chile lideró las importaciones estadounidenses con 46% del volumen total, consolidando su rol como principal proveedor. La República Democrática del Congo ocupó el segundo lugar, suministrando casi una cuarta parte de las importaciones totales.
Acumulación anticipada de oferta
En los primeros siete meses de 2026, Estados Unidos importó 1.12 millones de toneladas de cobre, registrando un crecimiento de 4.2% comparado con el mismo período de 2025, cuando una amenaza arancelaria similar terminó con la aprobación de exención para cobre refinado.
El patrón de importaciones sugiere que el mercado anticipa nuevamente una presión regulatoria, replicando la estrategia de acumulación de inventarios observada el año anterior. El dinamismo de las importaciones contrasta con la parálisis de decisiones en Washington, que mantiene al sector en expectativa sobre el marco arancelario definitivo.
Fuente: Reporte minero
