La elección del centrista Rodrigo Paz como nuevo presidente de Bolivia ha despertado expectativas moderadas de que un liderazgo más abierto al mercado pueda finalmente destrabar el desarrollo de las vastas reservas de litio del país, tras más de dos décadas de gobiernos socialistas y repetidos intentos fallidos.
Bolivia posee las mayores reservas de litio del mundo, un recurso clave para las baterías de vehículos eléctricos (EV). Sin embargo, su desarrollo ha estado limitado por oposición política interna y por una ley que impone el control estatal exclusivo de la extracción, lo que ha frenado el interés de los inversionistas internacionales.
Cambio político y promesa de revisión
Durante el gobierno saliente de Luis Arce, varios acuerdos con empresas de China y Rusia quedaron bloqueados en el Congreso. Paz ha anunciado que revisará dichos contratos para garantizar su transparencia, una medida que podría abrir nuevas oportunidades de inversión, pero también generar incertidumbre entre los actuales socios.
Aunque su campaña se centró más en mantener programas sociales, descentralizar el Estado y fomentar el crecimiento liderado por el sector privado, Paz ha asegurado que no “venderá” el Salar de Uyuni, un emblema de la soberanía nacional y del patrimonio indígena boliviano.
Hasta ahora, el mandatario electo no ha presentado un plan detallado para el desarrollo de los 23 millones de toneladas de recursos de litio del país, algo que analistas consideran crucial.
“Si no anuncia medidas concretas pronto, los inversionistas asumirán que todo sigue igual”, advirtió Diego von Vacano, experto en Bolivia de la Universidad Texas A&M. “Y Bolivia podría volver a perder el tren del litio.”
Desafíos legales y técnicos
Uno de los primeros dilemas de Paz será decidir si modifica la ley que establece la exclusividad estatal en la extracción del litio, lo que requeriría una reforma constitucional o un referéndum. Aún no ha expresado una posición al respecto.
A ello se suman desafíos técnicos, ya que las altas concentraciones naturales de magnesio en los salares bolivianos dificultan la aplicación de tecnologías convencionales de extracción por evaporación.
La empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) inauguró su primera planta en 2023 y el año pasado produjo apenas 2.000 toneladas del metal, generando US$15,6 millones en ingresos, una cifra muy inferior al nivel comercial. En contraste, Chile produjo cerca de 300.000 toneladas y Argentina unas 70.000 toneladas en el mismo período.
Aunque Bolivia perdió el auge de precios de 2022, aún podría aprovechar la creciente demanda global impulsada por la transición energética y el aumento de las ventas de vehículos eléctricos.
Expectativa inversora y giro geopolítico
Las empresas del sector seguirán con atención los primeros pasos del nuevo gobierno tras su asunción el 8 de noviembre. El partido de Paz, la Democracia Cristiana, no cuenta con mayoría parlamentaria, pero el nuevo Congreso —de tendencia más centrista y liberal— podría facilitar reformas proinversión, siempre que se eviten divisiones internas.
Teague Egan, CEO de la firma estadounidense Energy X, que perdió una licitación anterior en Bolivia, valoró la postura más cercana de Paz hacia Estados Unidos, aunque advirtió sobre los riesgos de anular contratos firmados con Rusia y China.
“Si los revoca, sería una señal preocupante sobre la seguridad jurídica futura. Sería difícil volver a invertir”, señaló.
La estatal rusa Rosatom, que firmó un acuerdo en 2023, defendió su proyecto como beneficioso para la economía y las comunidades locales, mientras que la china CATL, que también firmó un contrato importante el año pasado, no respondió a las consultas.
Por su parte, Felipe de Mussy, presidente para Sudamérica de Lilac Solutions, empresa estadounidense de tecnología de litio, dijo que la transparencia y estabilidad regulatoria podrían convertir a Bolivia en un actor relevante:
“Con reglas claras y apertura a nuevas tecnologías, Bolivia podría liberar su enorme potencial de litio”, afirmó.
El abogado chileno Pablo Hamilton, que asesora a inversionistas interesados en el sector energético boliviano, destacó que el perfil centrista de Paz podría favorecer un clima más estable.
“Aunque aún no define una hoja de ruta, está en mejor posición para dialogar con todos los sectores y dar señales de estabilidad a los inversionistas”, explicó.
Oportunidad para Estados Unidos
Analistas también ven una ventana geopolítica para Estados Unidos, justo cuando el presidente Donald Trump busca ampliar su influencia en minerales críticos para contrarrestar la hegemonía china.
El secretario de Estado Marco Rubio felicitó a Paz y expresó el interés del gobierno estadounidense en fortalecer la inversión bilateral, aunque sin especificar los sectores.
“Tras dos décadas de administraciones erráticas, la elección de Rodrigo Paz marca una oportunidad transformadora para ambas naciones”, señaló en un comunicado.
Fuente: Reporte Minero

