En un ambiente lleno de nostalgia y emoción, Codelco Andina recibió a un grupo de 23 extrabajadores y trabajadoras que regresaron al campamento de Saladillo, un lugar que marcó sus vidas laborales y familiares durante décadas.
La visita fue organizada por el grupo “Remembranza Andina”, conformado por antiguos integrantes de la división que mantienen un fuerte lazo con la historia y la identidad de la empresa estatal. El recorrido permitió revivir momentos en espacios emblemáticos como la Sala COM, la Maestranza, el Cine Saladillo, el gimnasio y la Piscicultura de Río Blanco.
“Un reencuentro con nuestra historia”
Marco Gutiérrez Irarrázabal, supervisor de Mantenimiento de Mina Rajo, destacó el significado que tuvo esta jornada:
“Partimos pensando en 10 o 15 personas y en la primera convocatoria llegaron más de 100. Eso nos mostró la necesidad que tenían de reencontrarse y volver a lugares llenos de historia. Para ellos, estar aquí nuevamente significa mucho, y estamos muy agradecidos por la excelente recepción que hemos tenido.”
El día comenzó con un desayuno de camaradería, donde los asistentes compartieron anécdotas, fotografías y risas antes de iniciar el recorrido por las instalaciones. En la Sala COM, observaron con asombro los avances tecnológicos que hoy permiten monitorear en tiempo real la operación productiva, un contraste con las herramientas de su época.
Posteriormente, visitaron la Maestranza, uno de los espacios más significativos para muchos de ellos, donde se forjaron amistades y aprendizajes que marcaron su trayectoria profesional. El recorrido continuó con un almuerzo en el casino de Saladillo, instancia que se convirtió en un verdadero reencuentro de generaciones.
Palabras de reconocimiento
Uno de los momentos más emotivos se vivió en el Cine Saladillo, donde fueron recibidos por el gerente general de Codelco Andina, Lindor Quiroga Bugueño, quien compartió con los asistentes los avances y desafíos actuales de la división.
“Ustedes entregaron gran parte de su vida a esta división y contribuyeron de manera decisiva al aporte que Codelco entrega al país. Gracias por su dedicación y por todo lo que construyeron. La gente que levantó Andina está aquí”, expresó el ejecutivo visiblemente emocionado.
Durante la jornada, los recuerdos y testimonios de los participantes reflejaron el profundo orgullo de haber sido parte de la historia de Andina.
Washington Madrid Muñoz, con 43 años de trayectoria, señaló:
“Volver acá emociona, porque aquí viví de todo y aprendí a ver la vida de otra forma. A las nuevas generaciones les diría que quieran y respeten a Codelco, porque es una oportunidad enorme para desarrollarse.”
En tanto, Ángela Oñate Serey, quien trabajó 21 años en la división, recordó su paso con gratitud:
“Trabajar en Andina fue el mejor empleo de mi vida; había camaradería, respeto y orgullo. Además, fui una de las primeras mujeres líderes, algo que me marcó y que aún hoy se refleja cuando antiguos compañeros me saludan con cariño. Estoy muy orgullosa de haber pertenecido a esta división.”
Un legado que perdura
El recorrido finalizó con visitas al gimnasio y a la Piscicultura de Río Blanco, espacios que representan el espíritu de comunidad y trabajo en equipo que caracterizó por años al campamento de Saladillo.
Con sonrisas, abrazos y fotografías grupales, los extrabajadores cerraron una jornada inolvidable, reafirmando su vínculo con la historia, el presente y el futuro de Codelco Andina.
Fuente: Reporte Minero

