La guerra en Irán podría abrir paso a una nueva ola de construcción de reactores nucleares, similar al impulso que vivió esta tecnología tras la crisis energética de los años 70, según afirmó Grant Isaac, presidente y director de Operaciones de Cameco.
El ejecutivo señaló que el contexto actual combina tres factores clave: seguridad energética, descarbonización y seguridad nacional. A ello se suma la creciente demanda eléctrica asociada a centros de datos, inteligencia artificial y relocalización de cadenas productivas.
Paralelo con la crisis energética de los años 70
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, más del 40% de las centrales nucleares actualmente operativas fueron construidas como respuesta al embargo petrolero de 1973.
Países como Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido aceleraron entonces sus programas nucleares para reducir su dependencia energética.
Isaac planteó que el escenario actual vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de contar con energía continua, libre de emisiones y disponible las 24 horas.
Cameco ve fuerte demanda por uranio
Cameco, operador de la mina McArthur River en Canadá, una de las mayores minas de uranio de alta ley del mundo, produce cerca del 15% del uranio global. La compañía es el segundo mayor productor del mundo, detrás de Kazatomprom.
Según estimaciones de la industria, la demanda mundial de uranio podría triplicarse hacia 2040, mientras que el consumo ya supera la producción anual en 50 a 60 millones de libras.
IA y centros de datos elevan presión eléctrica
La demanda por energía nuclear venía creciendo incluso antes del conflicto en Irán, impulsada por las grandes tecnológicas y sus planes para construir centros de datos de alto consumo eléctrico.
En Estados Unidos, el gobierno también ha buscado acelerar el regreso de la energía nuclear mediante apoyos regulatorios y nuevos proyectos de uranio.
A esto se suma la renovación de licencias para reactores existentes, como Diablo Canyon en California, que recibió una extensión de 20 años.
India emerge como mercado clave
Cameco también ve oportunidades relevantes en India, país que busca aumentar su capacidad nuclear desde cerca de 8 GW actuales hasta 100 GW hacia 2047.
En marzo, la compañía firmó un acuerdo para suministrar casi 22 millones de libras de concentrado de uranio a India durante nueve años, en una operación estimada en US$1.900 millones.
Además, Westinghouse —joint venture en la que Cameco posee el 49%— podría participar en el despliegue de nuevos reactores en ese país.
Precios del uranio al alza
El precio spot del uranio se ubica en torno a US$86 por libra, cerca de un tercio más que hace un año, mientras que los contratos de largo plazo se sitúan cerca de los US$90.
Para Cameco, la brecha entre oferta y demanda podría mantener fundamentos ajustados en el mercado, aunque la compañía aseguró que esperará señales más claras de demanda antes de aumentar producción en sus activos de primer nivel.
Seguridad energética y minerales estratégicos
El debate nuclear vuelve a tomar fuerza en un contexto marcado por conflictos geopolíticos, transición energética y aumento estructural del consumo eléctrico.
Para la industria minera, este escenario refuerza el rol estratégico del uranio como insumo clave para garantizar generación eléctrica estable, baja en carbono y capaz de responder a las nuevas necesidades de la economía digital.
Fuente Reporte Minero

