Con el objetivo de orientar el desarrollo energético del país durante los próximos cuatro años, el Ministerio de Energía presentó la Ruta Energética 2026-2030, una hoja de trabajo que define prioridades, acciones y metas verificables para fortalecer la seguridad energética, impulsar inversiones y avanzar en la transición hacia una matriz más limpia y competitiva.
La presentación fue encabezada por la ministra de Energía, Ximena Rincón, quien destacó que la energía constituye una condición esencial para el desarrollo económico y social del país.
“Sin energía no hay desarrollo. Esta Ruta busca estabilizar las cuentas de las personas, mejorar la calidad del suministro, reducir la pobreza energética, acelerar la transición y destrabar inversiones”, señaló la secretaria de Estado durante el lanzamiento.
Seis ejes para orientar la política energética
El documento estructura la agenda gubernamental en seis ejes estratégicos que contienen acciones, productos y plazos definidos hasta 2030.
1. Energía más competitiva y justa para hogares y MiPyMEs
Este eje contempla la modernización tarifaria del sistema eléctrico, medidas para mejorar el acceso energético en zonas rurales y aisladas, reducción de la pobreza energética y fortalecimiento del autoconsumo mediante energías renovables.
Entre las iniciativas destaca el ingreso de un proyecto de ley para normalizar procesos tarifarios y mitigar impactos en los consumidores finales.
2. Sistema energético seguro y resiliente
La agenda busca fortalecer la capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos y contingencias que afecten el suministro eléctrico.
Entre las medidas figuran la actualización anual del Plan de Preparación para el Invierno, la elaboración de un Plan Sectorial para la Gestión del Riesgo de Desastres y nuevas inversiones orientadas a mejorar la calidad del servicio eléctrico.
3. Transición energética y transformación del sistema
El Gobierno propone acelerar la incorporación de energías renovables, eficiencia energética, electromovilidad y combustibles de bajas emisiones.
Asimismo, plantea impulsar una reforma al mercado eléctrico, promover la geotermia y desarrollar nuevas regulaciones para acompañar una matriz energética con mayor participación renovable.
4. Infraestructura energética habilitante para la transición
La Ruta identifica la expansión de la transmisión eléctrica como una prioridad para reducir los vertimientos de energías renovables, que superaron los 6.000 GWh durante 2025.
También considera nuevas inversiones en infraestructura de combustibles, almacenamiento energético y fortalecimiento del rol estratégico de ENAP para la seguridad energética nacional.
5. Energía como motor de inversión y desarrollo
El Ministerio busca agilizar la materialización de proyectos energéticos mediante una mesa interministerial de inversión estratégica y la modernización de permisos.
Según el documento, a fines de 2025 existían proyectos energéticos en evaluación ambiental por más de US$47.650 millones, incluyendo iniciativas de hidrógeno verde, generación renovable, almacenamiento y transmisión.
6. Modernización de la institucionalidad energética
La estrategia contempla mejorar la coordinación entre organismos públicos vinculados al sector, integrar sistemas de información y actualizar la Política Energética Nacional para responder a los nuevos desafíos de la transición energética.
Los compromisos al 2030
La Ruta Energética incorpora además diez compromisos concretos con metas medibles para el final de la década. Entre ellos destacan:
- Alcanzar un peak de generación renovable de 100% en el Sistema Eléctrico Nacional.
- Superar los 6.500 puntos públicos de carga para electromovilidad.
- Lograr que al menos 20% de las ventas de vehículos livianos correspondan a modelos eléctricos o híbridos enchufables.
- Alcanzar 1 GW de generación distribuida para autoconsumo.
- Instalar 65.000 nuevos sistemas solares fotovoltaicos.
- Implementar siete proyectos de energía comunitaria asociativa.
- Capacitar y certificar a 1.000 personas en el sector energético, con al menos 50% de participación femenina.
El diagnóstico del Ministerio reconoce avances significativos en la transición energética, con más del 60% de la capacidad instalada proveniente de fuentes renovables y cerca de dos tercios de la generación eléctrica de 2025 originada en energías limpias. Sin embargo, también identifica desafíos relevantes, entre ellos los altos niveles de interrupciones eléctricas, los cuellos de botella en transmisión y la dependencia de combustibles fósiles, que aún representan el 64% del consumo final de energía del país.
Fuente Reporte Minero

