La minería peruana atraviesa uno de los momentos más favorables de las últimas décadas. Así lo sostuvo Gustavo De Vinatea, gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien afirmó que el próximo gobierno recibirá un escenario excepcional para impulsar nuevas inversiones en el sector minero.
«Creo que el próximo gobernante del país por los próximos cinco años no podría encontrar un mejor contexto de cara al sector minero«, señaló De Vinatea durante una entrevista en RPP.
La demanda global de minerales críticos como palanca estratégica
El responsable del IIMP explicó que el mundo se encuentra inmerso en una transformación energética que requiere grandes volúmenes de minerales estratégicos para el desarrollo de energías renovables, vehículos eléctricos, centros de datos e infraestructura tecnológica vinculada a inteligencia artificial.
En ese contexto, destacó que Perú produce actualmente ocho de los 17 minerales críticos identificados a nivel global y que, con ajustes normativos, podría ampliar esa cifra hasta once.
«El principal producto que produce el Perú es el cobre y muchos dicen que es el nuevo petróleo del mundo», sostuvo De Vinatea. El ejecutivo recordó que el país posee la segunda mayor reserva de cobre del planeta y que, junto con Chile, concentrará más de la mitad de la producción mundial del metal en los próximos años.
Tres reformas urgentes para no perder competitividad
Pese al favorable escenario internacional, De Vinatea advirtió que Perú debe resolver problemas estructurales para aprovechar esta ventana de oportunidad.
La primera tarea identificada es establecer una política minera nacional con visión al 2050. «El Perú necesita una política minera al 2050 que permita que todo el Estado comprenda la importancia estratégica de este recurso y acompañe el desarrollo de los proyectos», indicó.
Como segundo punto, planteó una reforma para reducir la excesiva tramitología que enfrenta la actividad minera. Según explicó, un proyecto minero puede tardar hasta 40 años en entrar en operación en Perú, muy por encima del promedio internacional.
«No se puede demorar 40 años un proyecto en ver la luz. Necesitamos poner en fast track los proyectos vinculados a minerales críticos, sin bajar estándares ambientales, sociales o laborales», señaló el gerente del IIMP. A su juicio, simplificar procedimientos administrativos resulta indispensable para no perder competitividad frente a otros países productores como Chile y otros competidores globales.
Minería ilegal: la amenaza mayor al desarrollo sectorial
La tercera prioridad identificada por De Vinatea es la lucha frontal contra la minería ilegal, a la que calificó como una de las mayores amenazas para el desarrollo del sector.
«Sin seguridad jurídica en los territorios no hay inversión, no hay desarrollo, no hay nada», afirmó el ejecutivo. Incluso fue más allá al advertir sobre la creciente influencia de las actividades ilegales en distintas zonas del país.
«Estamos cediendo territorios a la ilegalidad. La ilegalidad está tomando el país», sostuvo De Vinatea. Asimismo, cuestionó la prolongación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), al considerar que ha contribuido a perpetuar problemas de informalidad en diversas regiones.
El contexto global favorable para minerales críticos es innegable, pero el potencial de Perú solo se materializará si el próximo gobierno avanza en estas tres reformas estructurales: una estrategia minera clara a largo plazo, desburocratización de proyectos y combate decisivo contra la minería ilegal.
Fuente Reporte Minero
