SEA aprueba proyecto de transmisión eléctrica de ISA en el norte de Chile

El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) ha otorgado la aprobación definitiva al proyecto de transmisión presentado por la empresa colombiana ISA, tras calificar de manera favorable el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

La iniciativa, denominada “nueva S/E Seccionadora Nueva Lagunas y Nueva Línea 2×500 kV Nueva Lagunas – Kimal”, busca fortalecer la red eléctrica en las regiones de Tarapacá y Antofagasta, en el norte del país. La aprobación marca un paso importante para la concreción de un proyecto estratégico que contempla una línea de transmisión de 2×500 kV de aproximadamente 190 kilómetros de extensión, con una capacidad de al menos 1.700 MVA.

Este proyecto tiene como origen la construcción de una nueva subestación seccionadora en la zona de Nueva Lagunas, ubicada en la comuna de Pozo Almonte, en Tarapacá. Desde allí, la línea recorrerá el desierto del norte chileno hasta llegar a la subestación Kimal, en la comuna de María Elena, en la región de Antofagasta. La iniciativa busca mejorar la conectividad y la capacidad de transmisión del sistema eléctrico del país, facilitando la incorporación de nuevas energías y garantizando la estabilidad del suministro eléctrico en el sector.

Además, la propuesta forma parte del Sistema de Transmisión Nacional del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), establecido por el Ministerio de Energía, e integra el listado de obras nuevas del sistema de transmisión troncal. Esto refuerza su importancia en la planificación energética a largo plazo y en la integración de energías renovables en la matriz eléctrica chilena.

La inversión estimada para el proyecto alcanza los US$ 195 millones, demostrando el compromiso del país con fortalecer su infraestructura energética en la zona norte.

El proceso de evaluación inició en mayo de 2024 y, a pesar de su complejidad, fue aprobado en un plazo de 160 días, dentro de los 180 días máximos permitidos por la ley. En términos de tiempo, esta evaluación se realizó en aproximadamente un 35% del promedio de los procesos similares en 2025, que suele tardar cerca de 510 días.

El SEA destacó la eficiencia y la celeridad del proceso, que permitirá avanzar rápidamente en la ejecución de una de las obras más relevantes para el desarrollo energético del norte chileno.

Fuente: Reporte Minero