El sistema eléctrico chileno enfrenta un escenario de creciente presión regulatoria y de costos, luego de que el Gobierno retirara decretos que buscaban corregir distorsiones en el esquema de Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), manteniendo un mecanismo que podría impactar directamente en las cuentas de la luz a partir de 2027.
PMGD: de incentivo a distorsión estructural del mercado eléctrico
El modelo PMGD fue diseñado para fomentar la participación de actores de menor escala en la generación eléctrica, mediante un precio estabilizado que reduce riesgos y facilita el financiamiento de proyectos.
Sin embargo, el crecimiento del sistema —que supera los 3.000 MW instalados, con predominio solar— ha derivado en un cambio en su estructura, donde actores financieros internacionales han pasado a dominar el segmento, transformando el incentivo original en un mecanismo de rentabilidad asegurada.
Precio estabilizado y subsidio implícito
El esquema actual garantiza ingresos cercanos a US$ 80/MWh para estos proyectos, incluso en condiciones donde el sistema presenta sobreoferta y los precios marginales pueden ser nulos.
Esta condición genera una asimetría relevante frente a otras tecnologías renovables, que en escenarios de congestión o alta generación solar pueden recibir pagos cercanos a cero, mientras los PMGD mantienen ingresos estables.
El costo de este mecanismo es absorbido actualmente principalmente por clientes libres, entre ellos la minería, la industria y grandes consumidores de energía. No obstante, el diseño de las nuevas licitaciones eléctricas implica que estos costos comenzarán a trasladarse también a clientes regulados, incorporándose en las tarifas eléctricas a partir de 2027, lo que configura un cambio estructural en la distribución de estos sobrecostos.
Impacto económico acumulado
Las estimaciones del sector apuntan a que el costo del sistema PMGD podría superar los US$ 4.600 millones hacia 2034, considerando compensaciones acumuladas y condiciones actuales del mercado eléctrico. Este escenario ha generado preocupación en actores industriales, particularmente por el efecto en competitividad energética y costos operacionales en sectores intensivos en consumo eléctrico.
El retiro de los decretos que buscaban ajustar el mecanismo, incluyendo la internalización de condiciones reales del sistema como la sobreoferta, mantiene vigente el esquema actual, prolongando las distorsiones identificadas. Las modificaciones apuntaban, entre otros aspectos, a ajustar la remuneración de los PMGD en escenarios de alta generación solar, alineándolos con el resto del sistema eléctrico.
Fuente Reporte Minero

