Sistema frontal en Chile: ¿Cuáles son los riesgos que enfrenta la minería y cómo se preparan las faenas?

En conversación con Reporte Minero, el especialista de la Universidad de Santiago, Juan Pablo Hurtado, advierte que instalaciones de superficie, botaderos y tranques de relave son los más vulnerables ante las lluvias intensas que afectan a gran parte del país.

El sistema frontal que avanza sobre el territorio nacional mantiene en alerta a la industria minera, que concentra buena parte de sus riesgos operacionales en las instalaciones expuestas en superficie. Así lo explicó, en conversación con Reporte Minero, el profesor Dr. Juan Pablo Hurtado, del Departamento de Ingeniería en Minas de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).

El académico detalló que «el riesgo se establece por la probabilidad de que este evento ocurra y nos afecte. Este tipo de sistema frontal es una probabilidad más baja que la habitual (asociada a la normalidad cotidiana) pero es cíclica y se repite cada cierta cantidad de años». Respecto a los riesgos concretos, sostuvo que «los principales riesgos asociados al sistema frontal actual es que las operaciones de superficie que pueden ser afectada por exceso de agua como inundaciones y remoción en masa (aluviones y desbordes)», explicando que «las lluvias intensas hacen que el suelo se sature, es decir, llega un momento en el que ya no capaz de absorber más agua y esta comienza a acumularse y a escurrir superficialmente».

¿Cuáles son las Instalaciones más vulnerables?

Sobre las instalaciones más vulnerables, Hurtado indicó que «todas aquellas instalaciones que estén expuestas en la superficie ya sea por la cercanía a conos de eyección, zonas bajas de las cuencas y zonas inundables dentro de una cuenca, pueden ser afectadas por inundaciones o remociones masas», agregando que «varios pits interceptan cauces naturales de cuencas, por lo que el agua va a tender a pasar por ahí». En el caso de las minas subterráneas, señaló que «deben contemplar el resguardo de las bocaminas, túneles y chimeneas de ventilación o con salida a superficie susceptibles de inundación». El académico advirtió además que «los pasivos ambientales como botaderos y tanques de relave son especialmente susceptibles a estos eventos y que, además, pueden sufrir de saturación y por tanto pérdida de estabilidad, originando deslizamientos de tierra, derrumbes o remoción en masa en sí misma», sumando a ello el riesgo del viento blanco, que «puede dejar aislada a personas o incluso cobrarse la vida de trabajadores que quedan atrapados o aislados».

Medidas preventivas

En cuanto a las medidas preventivas, el especialista de la USACH explicó que estas «se pueden clasificar en largo, mediano y corto plazo». Precisó que «en el largo plazo deberían estar incluidos los estudios de riesgo geológico e hidrológico (entre ellos remoción de masa e inundación) y climático (nieve, vientos), como parte de estudios en las etapas tempranas de los proyectos de ingeniería», mientras que «en el mediano plazo se generarán los planes y estrategias, los que en las posteriores etapas de ingeniería deben ser volcados finalmente en medidas operacionales». Ya en el corto plazo, indicó que «se deben ejecutar las obras contempladas de acuerdo a los planes de ingeniería asociadas a un riesgo y su probabilidad de ocurrencia».

Hurtado agregó que «en lo inmediato, las gerencias deben conocer si sus faenas son susceptibles de ser alcanzadas por la nieve o lluvias intensas y en cantidad, pues pueden afectar tanto los activos como los pasivos mineros», poniendo especial foco en «el corte de caminos por el riesgo de aislamiento y el viento blanco que puede cobrarse víctimas en nevadas muy prolongadas». Como medidas de mitigación, mencionó «resguardar al personal que no sea estrictamente necesaria su presencia física (teletrabajo), minimizar el transporte hacia zonas con peligro; resguardar equipos y materiales delicados o que representen riesgo para la comunidad; limpieza de cauces y despeje de zona susceptible de inundación o remoción de masa, principalmente con presencia de puentes».

¿Qué monitorear en los próximos días?

Sobre qué indicadores deberían monitorear las empresas mineras en los próximos días, el académico sostuvo que «las condiciones a monitorear deberían centrarse en la cantidad de agua que caerá en el período estipulado, es decir la intensidad de la lluvia, informarse de las zonas de peligro determinadas por Sernageomin con riesgo crítico por remoción en masa». Concluyó que «si la faena minera está en una zona de afectación deben poner a resguardo personas, equipo y material delicado y crítico para la empresa».

En paralelo, tanto el Gobierno como el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) han reforzado la coordinación con el sector durante los últimos días. El organismo activó su Comité de Gestión de Crisis y Emergencia para evaluar la situación entre las regiones de Atacama y Los Lagos, definiendo la movilización de geólogos hacia las zonas de mayor susceptibilidad a remociones en masa y verificando junto a las compañías la implementación de sus planes preventivos. A esta acción se sumó una reunión encabezada por el biministro de Minería, Daniel Mas, con más de 40 representantes de gremios y empresas de la gran y mediana minería, orientada a levantar un catastro de equipamiento, maquinaria y profesionales disponibles para reforzar la respuesta del sector ante eventuales emergencias derivadas del sistema frontal.

Fuente: Reporte minero