Valor social compartido como matriz para el desarrollo del norte

En el norte de Chile, industria y territorios han crecido de la mano. En ese contexto, la presencia de una compañía no puede limitarse únicamente a la producción; también implica asumir un rol activo en el desarrollo humano y social de las comunidades. Ese es el sentido del concepto de valor social compartido: comprender que el crecimiento empresarial y el bienestar del entorno están necesariamente vinculados.

Avanzar en esta dirección exige que las compañías se comprometan a innovar para enfrentar los desafíos de zonas alejadas de los ejes urbanos. En el caso de SQM Yodo Nutrición Vegetal, este enfoque se traduce en líneas de trabajo concretas, orientadas a impulsar el desarrollo que cada comunidad necesita. A través de estas iniciativas, se busca generar capacidades locales y establecer relaciones de largo plazo en cada una de nuestras zonas de influencia.

Un ejemplo es el impulso a la agricultura en el desierto, donde a través de la transferencia de tecnología e innovación, y de la promoción de técnicas para la generación de suelo para nuestros agricultores locales, se busca contribuir a la diversificación de la matriz productiva del norte, fortaleciendo así una actividad sostenible en el tiempo.

En el ámbito de la salud, la producción de yodo –elemento clave para múltiples aplicaciones médicas– conecta a la operación con una dimensión social importante. En esa línea, se han desarrollado acciones tangibles como atenciones médicas resolutivas en Quillagua y María Elena, en colaboración con la Municipalidad de María Elena y la Fundación Acrux, acercando atenciones especializadas a cientos de personas que viven en zonas aisladas. Sumado a lo anterior, también se han impulsado operativos médicos junto a la Fundación Arturo López Pérez (FALP) en distintas localidades de Tarapacá y Antofagasta, ampliando el acceso a exámenes preventivos y consultas con especialistas para las comunidades del norte del país.

El desarrollo económico local es otro eje central. En Pozo Almonte se habilitó nuestraprimera oficina de proveedores locales de la región de Tarapacá, con el objetivo de fortalecer el ecosistema emprendedor de la zona del Tamarugal y avanzar hacia la meta de alcanzar 30% de participación de proveedores locales al 2030.

Trabajar de forma sostenible significa entender que toda operación productiva forma parte de un ecosistema social más amplio. Respetar el patrimonio, las identidades y las dinámicas propias de cada territorio es una condición para que nuestra actividad pueda proyectarse en el tiempo y aportar de manera consistente al desarrollo regional.

Fuente Reporte Minero