El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, señaló que el país necesita reforzar su abastecimiento interno de uranio para garantizar la seguridad energética y reducir la dependencia de Rusia, que hoy provee cerca del 25% del uranio enriquecido utilizado en los 94 reactores nucleares en operación. Estos generan alrededor del 20% de la electricidad nacional.
Déficit estructural en producción nacional
En 2024, EE.UU. demandó 50 millones de libras de uranio, pero solo produjo 677.000 libras, equivalentes a poco más del 1% de sus necesidades, según la Energy Information Administration (EIA). Actualmente, la White Mesa Mill en Utah es la única planta en funcionamiento. Este escenario plantea una brecha crítica de suministro frente al repunte de la demanda energética.
De acuerdo con MINING.com, la compañía Eagle Energy Metals adquirió en 2024 el proyecto Aurora, ubicado en la frontera entre Oregón y Nevada, con recursos estimados de más de 50 millones de libras de uranio. El depósito, perforado en más de 500 pozos, se complementa con el vecino yacimiento Cordex, que también ofrece potencial de expansión de reservas.
Innovación en reactores modulares
Además de su activo principal, Eagle Energy Metals desarrolla un reactor modular pequeño (SMR) basado en tecnología de la Universidad de Nuevo México. Este diseño compacto y fabricado íntegramente en planta puede entregar hasta 3,3 MW de potencia, con aplicaciones en zonas de emergencia, instalaciones militares y faenas mineras. La compañía afirma ser la primera firma estadounidense en combinar recursos de uranio con tecnología SMR.
El CEO Mark Mukhija subrayó que el crecimiento del consumo eléctrico asociado a la inteligencia artificial, criptomonedas y robótica marcará un cambio estructural.
“Después de dos décadas de demanda plana, podríamos ver un triplicamiento hacia 2050. La única fuente capaz de sostener esa base de potencia es la nuclear”.
Mukhija destacó que las políticas de Washington apuntan a cuadruplicar la capacidad nuclear hacia 2050, lo que elevaría la demanda de uranio de 50 a 200 millones de libras anuales. En ese contexto, calificó la coyuntura como un “Proyecto Manhattan 2.0”. Actualmente, la empresa desarrolla estudios ambientales y culturales en Aurora y prevé iniciar su prefactibilidad en 2026.
Fuente: REPORTE MINERO

