La Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO) advirtió que Australia necesitará 650.000 nuevos trabajadores tecnológicos de aquí a 2030, a medida que avanzan las tecnologías y surgen nuevos desafíos industriales y digitales.
El organismo destacó que el voluntariado de adultos en programas relacionados con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) puede tener un impacto decisivo en el interés de los estudiantes por estas áreas.
“Cada vez que llevamos a nuestros Young Future Shapers a un campamento STEM, conocen a profesionales en campos que no sabían que existían, y muchos terminan considerando una carrera completamente nueva”,
señaló Amy Boulding, gerente del programa STEM Together de CSIRO.
Brecha generacional en minería
Uno de los sectores más afectados por la escasez de talento joven es la minería, donde persiste una amplia brecha generacional. Según un informe de BDO (2022), solo el 15% de los jóvenes dijo estar interesado en trabajar en minería, aunque el 54% reconoció su papel esencial en la transición energética y climática global.
Asimismo, un estudio de McKinsey (2024) reveló que el 70% de los jóvenes encuestados “definitivamente no” o “probablemente no” trabajaría en la industria minera, lo que refleja una percepción desfavorable y una dificultad estructural para atraer talento.
Inspirando a las nuevas generaciones
De acuerdo con CSIRO, los padres y tutores ejercen la mayor influencia en las decisiones académicas y vocacionales de los estudiantes.
Un ejemplo es el de Jen Malone, madre del norte de Queensland, quien fundó el Young Astronauts Club tras notar el interés de su hija por el espacio. Su iniciativa atrajo a más de 60 estudiantes de escuelas locales, y fue reconocida por CSIRO como una de las “Adult Future Shapers” del año.
El programa STEM Together selecciona anualmente a cinco Adult Future Shapers, quienes reciben un paquete de apoyo de AU$3.000 para fortalecer sus capacidades o crear oportunidades para jóvenes en STEM. Malone invirtió los fondos en recursos educativos, incluyendo un set de LEGO de la Estación Espacial Internacional y una luna inflable para actividades didácticas.
“El programa busca reconocer a quienes ayudan a los jóvenes —de entre 10 y 16 años— a desarrollar confianza, habilidades y conexión con el mundo STEM”,
subrayó Boulding.
Actualmente, CSIRO está buscando a su nueva cohorte de Adult Future Shapers, quienes recibirán planes personalizados, mentorías virtuales y apoyo financiero para llevar su impacto a las comunidades locales.
Fuente: reporte Minero

