Una explosión de gas en la mina de carbón Liushenyu, ubicada en el condado de Qinyuan en la provincia de Shanxi, dejó al menos 90 personas muertas el viernes pasado, marcando el accidente minero más grave en China en más de 16 años, según reportó la agencia estatal Xinhua.
El siniestro ocurrió en la faena operada por Shanxi Tongzhou Group Liushenyu Coal Industry, subsidiaria de Shanxi Tongzhou Coal Coking Group establecida en 2010. En el momento del incidente había 247 trabajadores laborando bajo tierra, de acuerdo con reportes de medios estatales chinos.
Las operaciones de rescate se encontraban en curso y las autoridades de gestión de emergencias del condado de Qinyuan mantuvieron bajo investigación las causas del accidente. Shanxi, considerada el corazón de la minería de carbón china, concentra una significativa proporción de las operaciones carboníferas del país.
Respuesta a nivel estatal
El presidente Xi Jinping ordenó a las autoridades «no escatimar esfuerzos» en la atención de heridos y operaciones de búsqueda y rescate, mientras exigió una investigación exhaustiva sobre las causas del incidente y responsabilidad estricta conforme a la ley, según Xinhua. Por su parte, el primer ministro Li Qiang demandó liberación de información oportuna y precisa, así como rendición de cuentas rigurosa.
Las autoridades provinciales de Shanxi desplegaron siete equipos de rescate y médicos sumando 755 efectivos hacia la zona del siniestro. Los ejecutivos responsables de la faena fueron detenidos, según reportes oficiales.
Esta tragedia revive la fragilidad de la seguridad en operaciones subterráneas profundas. Aunque China ha reducido significativamente las muertes en minas de carbón desde los años 2000 mediante regulaciones más estrictas y prácticas mejoradas, explosiones de gas y anegamientos continúan siendo riesgos operacionales críticos.
El accidente más grave registrado previamente fue en 2009, cuando una expulsión de gas y carbón en la provincia de Heilongjiang mató a 108 personas e hirió a 133, demostrando un patrón recurrente de riesgo en operaciones carboníferas subterráneas a escala industrial.
Fuente Reporte Minero

