La Universidad de Atacama (UDA) y el Centro Helmholtz de Geociencias GFZ, con sede en Potsdam, Alemania, celebran una década de colaboración en investigación científica enfocada en comprender las interacciones entre microorganismos y procesos geológicos en el desierto de Atacama.
La alianza, liderada por el profesor Dirk Wagner del GFZ y el profesor Rómulo Oses de la Universidad de Atacama, comenzó en 2016 en el marco del Programa Prioritario EarthShape de la DFG, orientado al modelamiento de la superficie terrestre por la biota.
Microorganismos y formación del suelo
La investigación conjunta se ha centrado en estudiar cómo los microorganismos influyen en la formación, estabilización y desarrollo de los suelos.
Inicialmente, los estudios se concentraron en un gradiente climático y de vegetación a lo largo de la Cordillera de la Costa chilena. Posteriormente, el trabajo se extendió a zonas de gran altitud del desierto de Atacama.
Los hallazgos han demostrado que las comunidades microbianas cumplen un rol clave en la formación de estructuras de suelo estables y que su actividad varía significativamente según las condiciones climáticas y ambientales.
Diez años de trabajo científico
Durante esta década, la colaboración ha permitido realizar cuatro campañas de campo conjuntas en la Región de Atacama, desarrollar actividades de intercambio científico y publicar cerca de 20 artículos revisados por pares.
Además, tres estudiantes de doctorado —dos de Chile y uno de Alemania— finalizaron exitosamente sus programas doctorales en el marco de esta cooperación, dos de ellos con la máxima distinción.
Un laboratorio natural único
El investigador del GFZ, Dirk Wagner, destacó que las condiciones del desierto de Atacama han sido fundamentales para obtener nuevos conocimientos sobre procesos clave de formación del suelo.
“La combinación de las condiciones únicas de laboratorio natural que ofrece el desierto de Atacama y la estrecha colaboración internacional nos ha permitido obtener nuevos conocimientos sobre los procesos fundamentales de la formación del suelo”, señaló.
Por su parte, Rómulo Oses subrayó que la alianza también ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de investigadores.
“Esta colaboración no solo ha generado conocimiento científico, sino que también ha contribuido de forma duradera a la formación de investigadores noveles”, afirmó.
Nuevos proyectos y formación científica
De cara al futuro, ambas instituciones proyectan ampliar la cooperación mediante nuevos proyectos de investigación, mayor intercambio de jóvenes científicos y formación especializada en el GeoBioLab.
Asimismo, se contempla la realización de un curso conjunto sobre interacciones geobiológicas en la Universidad de Atacama.
Fuente Reporte Minero

