Central Hidroeléctrica San Carlos ingresa al SEIA con inversión de US$ 420 millones en Biobío

Inversiones San Carlos SpA presenta Estudio de Impacto Ambiental para central de pasada de 154,4 MW en río Biobío, entre Los Ángeles y Mulchén, con fase de construcción de 43 meses e importante plan de compensación ambiental y comunitaria.

Un nuevo megaproyecto de generación renovable busca instalarse en el sur de Chile. Recientemente ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Central Hidroeléctrica San Carlos, una iniciativa impulsada por Inversiones San Carlos SpA que contempla una inversión estimada de US$ 420 millones en la Región del Biobío.

El proyecto consiste en la construcción y operación de una central hidroeléctrica de pasada en las aguas del río Biobío, específicamente en el límite de las comunas de Los Ángeles y Mulchén, en la localidad de San Carlos de Purén, aproximadamente 1.200 metros aguas arriba del antiguo puente de la Ruta 5 Sur. Esta tipología de generación (run-of-river) permite minimizar el almacenamiento de agua y reducir impactos en la dinámica fluvial.

Capacidad instalada y diseño operativo

La central está diseñada para alcanzar una capacidad instalada de 154,4 MW y manejar un caudal nominal total de 750 metros cúbicos por segundo (m³/s). Para ello, la infraestructura principal contempla pretiles de cierre en ambas riberas, una barrera fija, una barrera móvil para el control de crecidas y un espejo de agua destinado a obtener la altura de caída necesaria.

El corazón del proyecto será su casa de máquinas, que albergará tres turbogeneradores tipo Kaplan: dos unidades principales (660 m³/s cada una, descargando en un canal de restitución paralelo al cauce natural) y una unidad secundaria (90 m³/s) destinada específicamente a turbinar el caudal ecológico, descargando lateralmente al pie de la barrera móvil. La energía será inyectada al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a través de una subestación elevadora contigua y una Línea de Alta Tensión de 650 metros que conectará con la futura subestación Mulchén.

Cronograma y empleo durante construcción

El desarrollo contempla una vida útil total de 54,6 años, dividida en una fase de construcción de 43 meses (iniciando preliminarmente en enero de 2030), 50 años de operación y 12 meses para el cierre definitivo. Durante su etapa de mayor actividad constructiva, la obra requerirá un máximo de 906 trabajadores, generando empleo significativo en territorios de la región.

Impactos ambientales y plan de compensación

Al tratarse de una obra de gran envergadura con una superficie total de intervención efectiva de 694 hectáreas, el EIA reconoce la generación de diversos impactos ambientales y sociales significativos. Entre ellos, la alteración del hábitat fluvial del río Biobío, la pérdida de humedales (sectores Los Cuartos y Guilisasti), afectación a especies de flora y fauna en estado de conservación, y la alteración de sitios arqueológicos. En lo humano, el estudio reconoce restricciones al acceso y uso de recursos naturales para sustento económico y recreacional, así como afectaciones al arraigo de familias locales.

Para mitigar estos efectos, Inversiones San Carlos ha propuesto un robusto Plan de Medidas de Mitigación, Reparación y Compensación. Este incluye rescate de fauna y reforestación de bosque nativo, creación de un vivero íctico, restauración ecológica de humedales, y un «Plan Maestro» comunitario que contempla la creación del Parque Fluvial borde río San Carlos de Purén, la construcción de un Centro Cultural Comunitario y la relocalización habitacional concertada para familias directamente afectadas por zonas de inundación.

Fuente: Reporte minero