Ñuble refuerza su rol como polo energético con US$1.600 millones en inversiones renovables

Región acelera transición energética con 1.000 MW de nueva capacidad y proyectos como parques eólicos y solares que generarán más de 1.280 empleos en construcción.

La región de Ñuble se consolida como un polo estratégico para la inversión energética del centro sur de Chile, impulsada por una cartera de proyectos que supera los US$1.600 millones y contempla la incorporación de 1.000 MW de nueva capacidad renovable.

El desarrollo energético regional responde a un contexto nacional de transformación del sistema eléctrico. A nivel país existen 196 proyectos de generación eléctrica en construcción, equivalentes a 4.676 MW de nueva capacidad, donde las energías renovables representan cerca del 90% de la potencia en desarrollo. Adicionalmente, operan 76 proyectos de almacenamiento mediante baterías (BESS) con 4.932 MW acumulados, estrategia clave para fortalecer la resiliencia del sistema tras años de estrechez energética.

En Ñuble, la participación es relevante. La región cuenta con 309 MW de capacidad instalada en Pequeños Medios de Generación (PMG y PMGD), equivalente al 7,3% de toda la capacidad distribuida del país, aportando energía más cercana a los territorios y fortaleciendo la infraestructura para el crecimiento productivo regional.

Proyectos clave impulsan empleo e inversión

Entre las iniciativas más relevantes destaca el Parque Eólico Las Fresias, emplazado principalmente en Yungay, con una inversión cercana a US$500 millones. Complementa esta cartera el Parque Fotovoltaico Monterrico Solar, ubicado en Chillán y Coihueco, que contempla una inversión superior a US$300 millones, una potencia de 200 MW y sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías.

Ambos proyectos se encuentran en distintas etapas de desarrollo y ejecución, generando más de 1.280 empleos proyectados para su etapa de construcción. Esta inversión potencia no solo la seguridad energética regional, sino también la demanda de servicios locales y la actividad económica territorial.

Energía como catalizador para sectores productivos

La Seremi de Energía Ñuble, Cristian Jaque, destacó que estas inversiones representan una oportunidad concreta para el desarrollo regional. «Estas inversiones fortalecen la seguridad y confiabilidad del suministro eléctrico, pero además generan empleo, demandan servicios locales, impulsan la actividad económica y entregan mejores condiciones para que nuestra agricultura, agroindustria y los distintos sectores productivos sigan creciendo», señaló.

Para la autoridad energética, contar con infraestructura energética moderna y robusta es factor clave en un territorio con fuerte base agrícola. «Nuestra región tiene una fuerte base agrícola y agroindustrial, y cada vez requiere un suministro eléctrico más eficiente y resiliente. Por eso valoramos el avance de estas inversiones, que permiten acompañar el crecimiento productivo, generar nuevas oportunidades económicas y dar mayor seguridad a las familias y empresas del territorio», agregó Jaque.

Fuente: Reporte minero