BMI proyecta una minería más electrificada, digitalizada y competitiva hacia 2050

La industria minera enfrentará profundas transformaciones durante las próximas décadas, impulsadas por la descarbonización, la digitalización de procesos y el aumento de la demanda de minerales críticos, según el informe Metals and Mining Megatrends to 2050 elaborado por la consultora BMI.

El reporte identifica una serie de tendencias estructurales que podrían redefinir la competitividad del sector hacia mediados de siglo, en un contexto marcado por mayores exigencias ambientales, avances tecnológicos y cambios geopolíticos que afectan las cadenas globales de suministro.

Descarbonización como factor de competitividad

BMI estima que la reducción de emisiones pasará a ocupar un lugar central en la estrategia de las compañías mineras, impulsada tanto por regulaciones más estrictas como por exigencias de clientes y mercados que demandan cadenas de suministro con menor huella de carbono.

De acuerdo con el informe, las empresas deberán fortalecer los sistemas de monitoreo y trazabilidad de emisiones para mantener acceso a financiamiento, acuerdos comerciales y mercados internacionales.

En ese escenario, la electrificación de equipos mineros aparece como uno de los principales vectores de transformación. La consultora prevé una progresiva sustitución de camiones, perforadoras y equipos de manejo de materiales impulsados por diésel por tecnologías eléctricas, respaldadas por menores costos de baterías y una infraestructura de carga más desarrollada.

Asimismo, proyecta una creciente integración de energías renovables y sistemas de almacenamiento en las operaciones mineras, especialmente en jurisdicciones con condiciones favorables para la generación solar y eólica.

La inteligencia artificial gana espacio en la minería

Otra de las tendencias destacadas por BMI es la incorporación creciente de inteligencia artificial (IA) en distintas etapas de la cadena minera.

Según el informe, estas herramientas ya están siendo utilizadas para optimizar exploración, planificación minera, procesamiento, logística y gestión comercial, permitiendo mejorar la eficiencia operativa y reducir costos.

La consultora sostiene que los sistemas basados en IA están acortando los tiempos de exploración y evaluación de proyectos, además de facilitar ajustes operacionales en tiempo real una vez que las faenas entran en producción.

Aunque la adopción sigue siendo heterogénea entre compañías y regiones, BMI prevé que estas tecnologías pasarán de ser una ventaja competitiva a convertirse en un estándar de la industria hacia 2050.

Mayor presión sobre el suministro de minerales críticos

El estudio también advierte sobre la aparición de déficits estructurales en minerales críticos durante las próximas décadas, impulsados por la expansión de la electromovilidad, las energías renovables, la infraestructura digital y determinadas aplicaciones industriales y de defensa.

Entre los minerales que podrían registrar una mayor presión de demanda figuran cobre, litio, níquel, aluminio, tierras raras y diversos metales considerados estratégicos para tecnologías avanzadas.

BMI señala que la capacidad de oferta podría enfrentar limitaciones derivadas de largos plazos de desarrollo de proyectos, procesos regulatorios complejos y una elevada concentración geográfica de la producción y procesamiento de ciertos minerales.

Geopolítica y seguridad de suministro

La consultora identifica además a la geopolítica como uno de los factores con mayor incidencia sobre la minería global en las próximas décadas. Las tensiones comerciales, las restricciones a las exportaciones y la concentración de determinadas cadenas de suministro han llevado a distintos países a reforzar estrategias orientadas a asegurar el acceso a materias primas consideradas críticas para sus economías.

En este contexto, BMI anticipa una mayor competencia internacional por recursos minerales, acompañada de políticas destinadas a fortalecer la producción doméstica, diversificar proveedores y consolidar acuerdos estratégicos entre países aliados.

El informe también plantea que la disminución gradual de leyes minerales y el agotamiento de algunos depósitos tradicionales podrían incentivar el desarrollo de proyectos en zonas más complejas desde el punto de vista técnico y operativo.

Entre las alternativas que podrían ganar relevancia hacia mediados de siglo menciona regiones remotas, áreas árticas y otros territorios actualmente poco explorados, aunque reconoce que estos desarrollos enfrentarán importantes desafíos económicos, ambientales y regulatorios.

Fuente Reporte Minero