Chilean Cobalt reportó avances en su proyecto NeoRe de tierras raras en el sur de Chile, donde definió un objetivo inicial de desarrollo y evalúa una ruta acelerada para alcanzar producción en un plazo de hasta 12 meses.
Proyecto avanza con resultados consistentes en exploración
La campaña de perforación muestra continuidad geológica. Los resultados alcanzan valores de hasta 535 ppm de tierras raras totales, con leyes promedio cercanas a 358 ppm, confirmando el potencial del sistema. Además, el avance es progresivo. Ocho de los 24 targets identificados ya han sido evaluados, lo que sugiere un potencial distrital más amplio en etapas tempranas.
El proyecto dio un hito relevante. El target Esperanza 7 fue seleccionado como ubicación para la primera planta modular de extracción (MEP-1), lo que marca transición desde exploración hacia desarrollo. Este enfoque modular es clave. Permite reducir tiempos y CAPEX inicial, facilitando una entrada más rápida al mercado, especialmente en proyectos de minerales críticos.
Ingeniería y metalurgia avanzan hacia prefactibilidad
En paralelo, los estudios técnicos evolucionan. De cinco alternativas de procesamiento, una fue seleccionada para avanzar a la siguiente etapa de ingeniería, mientras continúan pruebas metalúrgicas. El proyecto incorpora innovación. Se evalúa incluso protección de propiedad intelectual en procesos de beneficio de arcillas iónicas, lo que podría generar ventajas competitivas.
La compañía apunta a acortar plazos. El plan contempla ejecución paralela de perforación, ingeniería, permisos y adquisición de equipos, lo que permitiría producción en aproximadamente 12 meses. Para sostener este ritmo, se amplía capacidad operativa. Se desplegarán hasta tres equipos de perforación y se refuerza el equipo técnico en áreas clave como geología, metalurgia y ESG.
Alianzas estratégicas apuntan a cadena de suministro global
El proyecto también tiene componente geopolítico. Se evalúan acuerdos de procesamiento y offtake con socios en Estados Unidos, buscando integrarse a cadenas de suministro de minerales críticos. Esto responde a una tendencia mayor. La demanda por tierras raras —como neodimio, praseodimio y disprosio— está impulsada por electrificación, defensa y tecnologías limpias, lo que eleva el valor estratégico del activo.
Pese al avance, el proyecto sigue en fase inicial. Aún no cuenta con recursos definidos ni estudios de factibilidad completos, lo que implica riesgo técnico y regulatorio.
Fuente Reporte Minero

