Capstone Copper Mantos Blancos ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Mejoras y aumento de capacidad para la continuidad operacional de la faena minera de cobre Mantos Blancos”.
La iniciativa contempla una inversión de capital de aproximadamente US$500 millones, considerando gastos asociados tanto a expansión como a mantenimiento, con el objetivo de impulsar el crecimiento de la producción, mejorar el desempeño operacional y asegurar la continuidad de la faena hasta 2041.
Ubicada en la Región de Antofagasta, Mantos Blancos cuenta con una trayectoria de 65 años de aporte al desarrollo minero regional.
Aumento de capacidad y continuidad operacional
El proyecto considera un aumento de la capacidad de procesamiento de minerales sulfurados, además de modificaciones e implementación de nuevas obras en los procesos de depositación y transporte de relaves.
Asimismo, la iniciativa busca dar continuidad a la lixiviación y procesamiento de minerales oxidados, manteniendo la capacidad de la planta SX/EW e incorporando una nueva etapa de lixiviación de minerales.
De acuerdo con la compañía, el EIA contempla nuevas fases de explotación en el rajo Santa Bárbara, lo que permitirá mantener una tasa de procesamiento de sulfuros de 7,3 millones de toneladas anuales hasta 2030.
Posteriormente, la capacidad aumentaría progresivamente hasta alcanzar 9,85 millones de toneladas anuales entre 2031 y 2041.
Empleo y desarrollo regional
La iniciativa considera la generación de 900 puestos de trabajo durante la etapa de construcción y permitirá sostener más de 3.000 empleos durante la fase de operación.
El proyecto también busca fortalecer la actividad de contratistas, proveedores y servicios asociados en la Región de Antofagasta, reforzando el encadenamiento productivo local.
El gerente general de Mantos Blancos, Jaime Rivera, sostuvo que la iniciativa representa un paso clave para proyectar el futuro de la operación y dar continuidad a una faena con fuerte presencia territorial.
“Este proyecto representa un paso clave para proyectar el futuro de Mantos Blancos y dar continuidad a una operación que ha sido parte de la historia y el desarrollo de la Región de Antofagasta durante 65 años”, señaló.
Vínculo territorial en Antofagasta
Rivera destacó además el arraigo regional de la operación, subrayando que el 92% de los trabajadores de Mantos Blancos reside en la Región de Antofagasta.
Según el ejecutivo, este dato refleja el vínculo histórico entre la faena minera y el territorio, así como su aporte al empleo local, al desarrollo de proveedores y a las comunidades de la zona.
La continuidad de la operación se enmarca en un contexto de creciente demanda por cobre, mineral estratégico para la transición energética y para el desarrollo de nuevas cadenas industriales a nivel global.
Gestión ambiental y compromisos voluntarios
El EIA incorpora medidas orientadas a fortalecer la gestión ambiental de la operación, con foco en calidad del aire e hidrogeología.
Entre las acciones consideradas se incluyen medidas de control de emisiones de polvo y mejoras en la localidad de Baquedano, como pavimentación de calles y desarrollo participativo de áreas verdes.
La iniciativa también contempla un análisis hidrogeológico y medidas asociadas a la gestión de aspectos vinculados a la operación histórica de la faena.
Además, el proyecto incorpora compromisos ambientales voluntarios, entre ellos el reforzamiento del relacionamiento comunitario, acciones de socialización y educación ambiental, un programa de vinculación laboral y el desarrollo de proyectos comunitarios a nivel regional.
Fuente Reporte Minero
