Cerro Colorado | BHP ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto “Extensión Operacional de la Faena Minera Cerro Colorado”, iniciativa que contempla el mejoramiento y ampliación de instalaciones mineras, junto con la implementación de un nuevo sistema de suministro hídrico.
US$1.500 millones para reactivar Cerro Colorado
El proyecto considera una inversión estimada de US$1.500 millones y busca reactivar la operación de la faena minera Cerro Colorado, actualmente en paralización temporal parcial desde noviembre de 2023, según el resumen ejecutivo del EIA.
La iniciativa apunta a producir cátodos de cobre de alta pureza, mediante explotación a cielo abierto del yacimiento y procesamiento del mineral a través de lixiviación, extracción por solventes (SX) y electro-obtención (EW).
Producción máxima de 130.000 toneladas anuales
El plan considera una vida útil de aproximadamente 20 años de operación, con una capacidad inicial de procesamiento cercana a 20 millones de toneladas por año, que aumentaría progresivamente hasta un máximo de 30 millones de toneladas anuales. Con ello, la faena podría alcanzar una producción máxima estimada de 130.000 toneladas anuales de cátodos de cobre.
Durante la operación, la explotación del rajo se realizará mediante perforación, tronadura, carguío y transporte. El rajo será explotado durante los primeros 13 años, mientras que desde el año 14 el procesamiento se sustentará exclusivamente en mineral acumulado en el acopio de hipógeno.
Nuevo sistema hídrico con acueducto de 105 kilómetros
Uno de los principales componentes del proyecto es su nuevo sistema de suministro hídrico. De acuerdo con el EIA, el abastecimiento de agua industrial se realizará principalmente mediante aguas residuales tratadas suministradas por terceros autorizados, las que serán conducidas hasta la faena mediante un acueducto soterrado de aproximadamente 105 kilómetros.
El sistema considera un caudal de diseño de 191 litros por segundo, dos estaciones de bombeo y un reservorio de 56.453 m³, con una autonomía aproximada de 1,8 días. Una vez en la faena, el agua será destinada a procesos como lixiviación, supresión de polvo, SX/EW, humectación de caminos y red de incendios.
Nueva línea eléctrica para alcanzar 30 Mtpa
En materia energética, el proyecto contempla el uso inicial de infraestructura eléctrica existente. Sin embargo, para alcanzar la capacidad máxima de procesamiento de 30 Mtpa, se requerirá una nueva línea de transmisión de 220 kV desde la subestación Nueva Pozo Almonte hasta una nueva subestación al interior de la faena.
El sistema eléctrico incluye, además, una línea 2×220 kV + 1×110 kV Nueva Pozo Almonte–Nueva Cerro Colorado, de 66,3 kilómetros, junto con la habilitación de la subestación Nueva Cerro Colorado y la ampliación de la subestación Nueva Pozo Almonte.
Construcción en dos periodos y hasta 3.433 trabajadores
La fase de construcción se desarrollará en dos periodos. El primero tendrá una duración de 3,5 años y estará orientado a habilitar el sistema hídrico y las instalaciones necesarias para iniciar la operación con capacidad de 20 Mtpa. El segundo se extenderá por 4,2 años y permitirá implementar la infraestructura requerida para llegar a 30 Mtpa.
Durante la construcción, la dotación máxima alcanzaría 3.433 personas, mientras que en operación se estima una dotación máxima de 3.260 trabajadores, con un promedio mensual de 2.867 trabajadores.
Impactos significativos y medidas ambientales
El EIA identificó 53 impactos ambientales, de los cuales 12 fueron clasificados como significativos. Estos se concentran en flora y vegetación, fauna terrestre, arqueología y medio humano.
Entre los efectos que justifican la presentación mediante Estudio de Impacto Ambiental se mencionan la alteración de individuos de flora amenazada, específicamente Browningia candelaris; pérdida de fauna de baja movilidad, principalmente reptiles; afectación de monumentos arqueológicos; y alteración o afectación de formas de vida de grupos humanos.
Para abordar estos efectos, el proyecto considera medidas como rescate y trasplante de flora amenazada, recolección y conservación de germoplasma, rescate y relocalización de reptiles, habilitación de huellas alternativas, rescate de monumentos arqueológicos y programas de puesta en valor patrimonial y cultural.
Sin riesgo para la salud de la población, según el EIA
El resumen ejecutivo sostiene que, considerando efluentes, emisiones, residuos, componentes ambientales y medidas de control, el proyecto no establece condiciones que impliquen riesgo para la salud de la población. Por ello, descarta la configuración de los efectos del artículo 11 literal a) de la Ley N°19.300.
Fuente Reporte Minero
