EE.UU. incrementa participación accionaria en mineras bajo su política de minerales críticos

La administración de Donald Trump ha profundizado la política de inversión directa en compañías mineras norteamericanas y canadienses, transformando lo que antes era apoyo financiero en propiedad accionaria estatal. Según reportó Reuters, el Departamento de Guerra adquirió un 10% de participación en Trilogy Metals y un paquete de financiamiento conjunto con South32, empresas asociadas en el proyecto Arctic (cobre y zinc) en Alaska. Estas operaciones se suman al 5% adquirido en Lithium Americas, desarrolladora del proyecto Thacker Pass en Nevada, valorado en US$ 3.000 millones.

De apoyo financiero a propiedad accionaria

A diferencia de la etapa previa, en que la administración Biden priorizó fondos para investigación y transición energética. la actual política de Trump busca “propiedad estratégica” sobre los activos mineros. En palabras del abogado Krisztián Tóth, del estudio canadiense Fasken, “el aspecto de seguridad nacional no ha sido examinado completamente, pero es evidente que es lo que está en juego” consignó a The Northern Miner.

El contraste con Canadá es evidente: el gobierno de Mark Carney mantiene un enfoque de facilitación regulatoria, evitando adquirir participaciones directas en proyectos. Aun así, Ottawa ha financiado parcialmente iniciativas mineras en su territorio a través de créditos y fondos para materiales críticos. En Estados Unidos, en cambio, el modelo avanza hacia una integración vertical parcial del Estado en la cadena de suministro, incluyendo financiamiento, participación accionaria y contratos de compra anticipada.

Apoyo estatal cruzado en América del Norte

El informe también destaca la cooperación binacional en proyectos estratégicos como NICO, de Fortune Minerals, ubicado en los Territorios del Noroeste, que recibió US$ 6,4 millones del Pentágono y US$ 17 millones en total de fondos binacionales. El CEO Robin Goad señaló que “el apoyo combinado de ambos gobiernos permitió avanzar más rápido de lo que hubiera sido posible con un solo financista público”.

Trump también ha extendido su participación a múltiples firmas vinculadas a minerales críticos: MP Materials, con una inversión de US$ 400 millones y un préstamo adicional de US$ 150 millones, Graphite One, US$ 37,5 millones para grafito en Alaska, Fireweed MetalsPerpetua Resources y Lynas Rare Earths.

Reacciones desde el sector y advertencias

No todos en la industria ven con buenos ojos el avance estatal. “Las palabras más peligrosas que se pueden oír son: ‘Soy el gobierno y vengo a ayudar’”, ironizó Tóth, recordando a Ronald Reagan. En la misma línea, Jay Martin, CEO de Cambridge House International, afirmó a The Northern Miner que “aunque resulte incómodo tener al gobierno en el negocio, si eso acelera permisos y agrega capital, es positivo para los commodities”.

Fuente: Reporte Minero