La Sociedad Transmisora Metropolitana (STM), filial del Grupo Saesa, concretó la emisión de un bono verde por US$700 millones, con un plazo de 30 años, en el mercado local, con el objetivo de financiar infraestructura de transmisión de largo plazo y reforzar su estructura financiera.
La colocación estuvo asociada a activos estratégicos de transmisión con flujos “altamente estables y predecibles”, lo que se reflejó en una clasificación de riesgo AA y en una sobredemanda cercana a 1,5 veces, señal de una recepción favorable por parte de inversionistas.
Qué financiará el bono verde: transmisión y refinanciamiento de largo plazo
Según informó la empresa, los recursos obtenidos se destinarán principalmente al refinanciamiento de largo plazo de parte del crédito asociado a la adquisición de Enel Transmisión a fines de 2022, operación considerada clave para fortalecer la plataforma de transmisión del grupo y acompañar los desafíos de descarbonización y sostenibilidad del país.
En esa línea, el grupo señaló que el resultado “reafirma la confianza” del mercado en la solidez del negocio y en el compromiso de largo plazo de sus accionistas con el desarrollo del sistema eléctrico chileno, la continuidad del suministro y el avance de la transición energética.
Contexto: la compra de Enel Transmisión y el rol de STM
La adquisición de Enel Transmisión fue uno de los hitos recientes más relevantes del grupo. En diciembre de 2022, Grupo Saesa informó que adquirió el 99,42% de Enel Transmisión, incorporando 683 kilómetros de líneas y 57 subestaciones, y posicionándose como el tercer operador del segmento de transmisión en Chile.
La propia compañía explicó entonces que la inversión fue financiada mayoritariamente mediante deuda tomada por Sociedad Transmisora Metropolitana (STM) —filial creada para hacerse cargo del nuevo negocio— además de aportes de accionistas.
Por qué importa: señales de apetito por infraestructura “verde” y horizonte largo
En un escenario donde la expansión de transmisión es crítica para integrar renovables y dar resiliencia al sistema, una emisión verde de largo plazo (30 años) con sobredemanda y rating alto sugiere apetito por instrumentos vinculados a infraestructura regulada y de flujos estables, especialmente cuando se enmarca en metas de transición energética.
Fuente: Reporte Minero

