Lundin Mining informó una nueva reducción en su capital accionario, en el marco de su programa normal de recompra de acciones, una señal financiera que se produce en paralelo al fortalecimiento de su estrategia de crecimiento en cobre en Chile y Sudamérica.
La compañía canadiense reportó que, al 30 de junio de 2026, el número de acciones comunes emitidas y en circulación disminuyó en 1.646.340, totalizando 853.732.567 acciones con derecho a voto. Según la empresa, la baja responde principalmente a recompras ejecutadas bajo su programa NCIB, compensadas parcialmente por el ejercicio de opciones sobre acciones de empleados o la adjudicación de unidades accionarias.
Bajo su política de distribución a accionistas, Lundin Mining mantiene el compromiso de destinar hasta US$150 millones anuales a recompras de acciones. En lo que va de 2026, la minera ha adquirido 3.650.094 acciones comunes, por un monto aproximado de US$96 millones, equivalente a cerca del 64% del máximo anual comprometido para este mecanismo.
Aunque se trata de una actualización de carácter bursátil y regulatorio, el movimiento resulta relevante para el mercado minero porque ocurre en un momento en que Lundin Mining busca consolidar su perfil como productor global de cobre. La compañía ha declarado como objetivo estratégico convertirse en uno de los diez principales productores mundiales del metal rojo, apoyada en sus operaciones en Brasil y Chile, además de proyectos de crecimiento en la frontera chileno-argentina.
En Chile, Lundin Mining opera activos relevantes en la Región de Atacama. Candelaria, ubicada cerca de Copiapó, es descrita por la compañía como su mayor operación y considera minería a rajo abierto y subterránea, con producción de concentrados de cobre con metales preciosos. La empresa mantiene una participación de 80% en el complejo, mientras que el 20% restante pertenece a Sumitomo.
A ello se suma Caserones, operación de cobre y molibdeno ubicada también en Atacama, donde Lundin Mining posee actualmente un 75% de participación. En abril, la compañía completó la adquisición de un 5% adicional en Caserones y un 30,9% del proyecto Los Helados, por una consideración total de US$215 millones, reforzando su exposición al cobre chileno y su opcionalidad de crecimiento de largo plazo.
La empresa también mantiene una participación de 50% en el Distrito Vicuña, en la frontera entre Argentina y Chile, considerado por Lundin como uno de los mayores proyectos de cobre, oro y plata del mundo. Este activo forma parte central de su estrategia para escalar producción y capturar demanda asociada a electrificación, infraestructura y transición energética.
Fuente Reporte Minero
