Minería submarina enfrenta momento decisivo ante debate global por minerales críticos

La minería en aguas profundas enfrenta un momento decisivo a nivel global, en medio del creciente debate entre gobiernos, científicos y empresas sobre si se debe permitir la explotación de minerales en el fondo marino o establecer una moratoria internacional mientras se desarrollan marcos regulatorios y estudios ambientales más sólidos.

La discusión se intensificará durante la próxima reunión de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), organismo creado bajo el marco de Naciones Unidas para regular las actividades mineras en los fondos oceánicos fuera de jurisdicciones nacionales.

El encuentro se realizará entre el 9 y 20 de marzo en Kingston, Jamaica, donde los países miembros continuarán negociando el código minero internacional que podría abrir la puerta a la explotación comercial del lecho marino.

Minerales críticos impulsan interés por el fondo marino

El creciente interés por la minería submarina responde a la demanda global por minerales estratégicos utilizados en tecnologías limpias y baterías, como cobre, níquel, manganeso y cobalto.

Gran parte de estos recursos se encuentra en nódulos polimetálicos presentes en zonas del océano profundo, especialmente en la Zona Clarion-Clipperton del Pacífico, considerada una de las áreas más ricas en estos minerales. Empresas tecnológicas y mineras han intensificado sus planes de exploración en los últimos años, argumentando que estos recursos serán clave para sostener la transición energética y la electrificación global.

Presión para definir reglas internacionales

Uno de los principales desafíos para el desarrollo de esta industria es la ausencia de regulaciones definitivas sobre la explotación comercial del fondo marino.

La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) es actualmente el único organismo autorizado para regular la minería en áreas oceánicas internacionales, bajo el principio establecido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que define los recursos del fondo marino como “patrimonio común de la humanidad”.

Sin embargo, algunos países y empresas han explorado vías regulatorias nacionales para avanzar en proyectos, lo que ha generado preocupación sobre posibles conflictos con el marco internacional.

Crecen llamados a una moratoria global

Ante las incertidumbres ambientales, cerca de 40 países han manifestado su apoyo a una moratoria sobre la minería en aguas profundas, con el objetivo de ganar tiempo para avanzar en investigación científica y regulación.

Diversos estudios científicos advierten que la extracción minera podría afectar ecosistemas marinos extremadamente frágiles, incluyendo hábitats de especies poco conocidas que habitan en zonas profundas del océano. Los investigadores también alertan sobre el riesgo de alterar cadenas alimentarias marinas y destruir ecosistemas que podrían contener recursos genéticos valiosos para la ciencia y la medicina.

Expertos advierten que un aumento significativo en la oferta de minerales provenientes del fondo marino podría afectar los precios internacionales y generar presión sobre las industrias mineras tradicionales, particularmente en países en desarrollo. En este sentido, la preocupación ha sido planteada por varios gobiernos africanos, que temen impactos en economías que dependen fuertemente de la minería terrestre.

Empresas y gobiernos intensifican interés

A pesar del debate regulatorio, el interés empresarial por la minería submarina ha crecido en los últimos años. Entre las compañías que han avanzado en proyectos destacan The Metals CompanyImpossible Metals y subsidiarias vinculadas a grupos industriales internacionales.

Algunas iniciativas también han despertado interés en sectores estratégicos, incluyendo el complejo industrial de defensa de Estados Unidos, que ha comenzado a explorar el potencial de estos minerales para asegurar cadenas de suministro críticas.

Fuente Reporte Minero