La transición desde los combustibles fósiles hacia energías limpias está generando un aumento sin precedentes en la demanda de minerales estratégicos como cobre, litio, níquel y cobalto. Según el estudio, Socio-environmental implications of the decarbonization of copper and lithium mining and mineral processing, la producción de cobre podría crecer desde cerca de 20 millones de toneladas anuales hasta 30 millones al 2030, mientras que el litio incluso podría duplicar o triplicar su producción en el mismo periodo, dependiendo del ritmo de las políticas climáticas implementadas
Este escenario plantea una paradoja central: reducir las emisiones globales requiere expandir la actividad minera. Sin embargo, el sector ya es responsable de entre un 4% y un 7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero considerando emisiones directas, cifra que puede elevarse hasta un 28% al incluir emisiones indirectas de la cadena de valor
Descarbonizar la minería: avances, límites y tensiones sociales
El estudio señala que, aunque muchas compañías mineras han incorporado metas de reducción de emisiones y certificaciones ambientales, estos objetivos suelen quedar por debajo de los compromisos del Acuerdo de París. Las estrategias más recurrentes incluyen electrificación de procesos, integración de energías renovables y mejoras en eficiencia operacional, algunas de las cuales ya son económicamente viables para muchas operaciones mineras
No obstante, los autores advierten que la descarbonización no está exenta de impactos. La expansión de proyectos solares y eólicos requiere grandes extensiones de terreno, genera tensiones con comunidades locales y puede afectar la biodiversidad. A esto se suman riesgos sociales asociados al cierre de infraestructuras fósiles, pérdida de empleos y aumento de conflictos socioambientales si no existen mecanismos de gobernanza adecuados
Chile como caso estratégico en minería sostenible
El paper destaca el rol de países mineros como Chile, que han comenzado a articular políticas públicas orientadas a una minería baja en carbono. Iniciativas como la Estrategia Nacional del Litio y la Política Nacional Minera 2050 buscan reducir emisiones, optimizar el uso del agua y certificar la producción minera bajo criterios de sostenibilidad, con metas que apuntan a alcanzar 7 millones de toneladas de cobre al 2030 y 9 millones al 2050 bajo estándares verdes
Según el estudio, el principal desafío hacia adelante será equilibrar el crecimiento de la oferta minera con estándares ambientales y sociales más exigentes, incorporando indicadores de desempeño y mecanismos de monitoreo que permitan asegurar que la transición energética no traslade los costos del cambio climático a los territorios mineros.
Fuente: Reporte Minero

