La japonesa JX Advanced Metals informó este martes que su filial Pan Pacific Copper (PPC) vendió la totalidad de su participación en el proyecto de cobre Quechua, en Perú, a la suiza Glencore, por un monto no divulgado.
La operación forma parte de la estrategia de JX de reorientar su portafolio hacia el negocio de materiales avanzados y reducir su exposición a la más volátil operación minera, mientras que para Glencore supone la incorporación de un nuevo proyecto estratégico en la región andina.
En un comunicado, Glencore señaló:
“El proyecto tiene el potencial de respaldar nuestra mina Antapaccay, dada su cercanía a la operación y a nuestro proyecto Coroccohuayco”.
Según la cartera oficial de proyectos mineros de Perú, Quechua contempla una inversión estimada de US$1.290 millones.
De Caserones a Quechua: una oportunidad no desarrollada
PPC adquirió su participación en el proyecto Quechua en 2007 por US$40 millones, con reservas minerales estimadas en 260 millones de toneladas métricas.
En ese momento, la compañía proyectaba:
- Iniciar producción en 2012, y
- Alcanzar un output de 210.000 toneladas de concentrado de cobre, equivalente a unas 60.000 toneladas de cobre fino.
Sin embargo, pese a realizar múltiples estudios de factibilidad para evaluar la viabilidad económica del proyecto, PPC nunca avanzó a la fase de desarrollo, al priorizar la puesta en marcha y operación de la mina de cobre Caserones, en Chile.
Giro de JX: de la minería a los materiales avanzados
JX Advanced Metals es hoy un actor clave en la fabricación de “sputtering targets”, materiales utilizados para crear films metálicos ultradelgados en la producción de chips y otros componentes electrónicos.
Desde 2019, la compañía ha ido desplazando su foco estratégico:
- Menos énfasis en minería y fundición de gran escala.
- Mayor apuesta por materiales para smartphones, automóviles e infraestructura de telecomunicaciones,
después de registrar fuertes pérdidas en la mina Caserones.
PPC, el mayor proveedor japonés de cobre refinado, está estructurado de la siguiente manera:
- 47,8% propiedad de JX.
- 32,2% en manos de Mitsui Mining and Smelting.
- 20% de participación de Marubeni.
En Chile, JX mantiene participaciones en tres grandes operaciones cupríferas:
- 30% en la mina Caserones.
- 12,52% en la mina Los Pelambres.
- 3% en la mina Escondida.
Desinversión en grandes minas, foco en metales menores
En los últimos años, JX ha venido vendiendo participaciones en grandes minas de cobre, al tiempo que invierte en proyectos de menor escala con el objetivo de asegurar un suministro estable de:
- Metales menores,
- Tierras raras, y
- Otros insumos críticos para su negocio de materiales avanzados.
Consultado sobre la posibilidad de vender sus participaciones restantes en las minas chilenas, un portavoz de la compañía indicó que aún no se han tomado decisiones, pero que todas las opciones están sobre la mesa.
La venta de Quechua a Glencore refuerza el mensaje: JX avanza en su salida gradual de la minería de cobre a gran escala, mientras la gigante suiza consolida su presencia en Perú, con un proyecto que podría integrarse sinérgicamente a su operación Antapaccay–Coroccohuayco.
Fuente: REPORTE MINERO

