El gobierno de Panamá autorizó a First Quantum Minerals a procesar y exportar material acumulado en la mina Cobre Panamá, un activo clave detenido desde 2023, con un stock estimado de 38 millones de toneladas de mineral y cerca de 70 mil toneladas de cobre recuperable.
Medida busca mitigar riesgos ambientales sin reactivar operaciones
La autorización se enmarca en criterios técnicos y ambientales. El procesamiento del stockpile apunta a reducir riesgos como drenaje ácido y estabilizar el manejo de relaves, evitando impactos en comunidades cercanas.
El gobierno fue explícito en su alcance. La medida no implica la reapertura de la mina ni contempla nuevas actividades extractivas como perforación o tronaduras, manteniendo el estatus de cierre operativo.
Volumen disponible introduce opción de caja en activo detenido
El material acumulado representa una oportunidad relevante. Los 38 millones de toneladas almacenadas contienen cobre ya mineralizado, lo que permite generar flujo sin necesidad de extracción adicional.
Sin embargo, el proceso requiere inversión. First Quantum estima un CAPEX cercano a US$250 millones para habilitar el tratamiento del stock, principalmente en reposición de inventarios y ajustes operativos.
Reactivación parcial podría escalar empleo y actividad
El plan contempla retomar parte de la capacidad operativa. La compañía ya inició contratación y entrenamiento de cerca de 1.000 trabajadores, con una dotación proyectada de hasta 3.000 personas.
El inicio no será inmediato. Se estima un plazo de hasta tres meses antes de comenzar el procesamiento efectivo del material, sujeto a condiciones operativas y regulatorias.
Decisión reabre debate sobre futuro de Cobre Panamá
Aunque el gobierno descarta una reapertura formal, el mercado interpreta señales distintas. Analistas ven esta autorización, junto con una auditoría ambiental próxima, como pasos iniciales hacia una eventual discusión sobre reactivación completa.
El activo sigue siendo estratégico. Cobre Panamá representaba cerca del 5% del PIB del país y era una de sus principales fuentes de ingresos, lo que mantiene presión económica sobre su futuro. El cierre en 2023 respondió a protestas masivas. Las críticas apuntaron a impactos ambientales y al esquema de ingresos fiscales del proyecto, factores que siguen presentes en el debate.
Fuente Reporte Minero

