Panamá destinará US$29 millones de Cobre Panamá a obras públicas tras venta de concentrado

El gobierno de Panamá anunció que la venta de más de 122.000 toneladas de concentrado de cobre almacenadas en la mina Cobre Panamá, operada por First Quantum Minerals, generó US$29 millones en regalías que serán destinados íntegramente a financiar obras públicas prioritarias en todo el país.

De acuerdo con el ministro de Comercio, Julio Moltó, los recursos se invertirán en mejoras a centros de salud, ampliación de escuelas, reparación de caminos y optimización de sistemas de agua y energía, con foco en las comunidades más afectadas por la paralización del proyecto.

“Estos fondos pertenecen a todo Panamá y se destinarán completamente a obras públicas. No irán a burocracia, consultorías ni oficinas. Irán al pueblo panameño”, enfatizó Moltó.

La exportación del concentrado ya producido fue autorizada bajo el Plan de Preservación y Manejo Seguro, que obliga a First Quantum a financiar los costos de mantenimiento del sitio, estimados en US$15 millones mensuales, suma que ya bordea los US$360 millones desde que la mina dejó de operar en 2023.

Cobre Panamá: proyecto detenido, cuentas pendientes

First Quantum detuvo la operación de Cobre Panamá en noviembre de 2023, luego de que la Corte Suprema del país declarara inconstitucional el contrato minero. Desde entonces, alrededor de 2.000 trabajadores permanecen en el sitio para apoyar auditorías y labores de seguridad.

La empresa ha señalado que reactivar la mina tomaría entre seis y nueve meses para recuperar la producción, y aún más tiempo para volver a su capacidad nominal de 100 millones de toneladas al año de procesamiento de mineral.

Antes de la paralización, Cobre Panamá era una de las mayores operaciones de cobre del mundo, con una producción de 350.000 toneladas en 2022 y una contribución cercana al 5% del PIB panameño. Según la compañía, la continuidad del proyecto habría significado US$1.000 millones anuales para el fisco y US$2.000 millones para proveedores locales.

Las autoridades esperan contar con un informe final de auditoría hacia fines de febrero, documento que será clave para definir el futuro del proyecto y el eventual camino para su reapertura, cierre o transformación.

Política impredecible y riesgos operacionales

Consultado por MINING.COM, el analista Albert Mackenzie, de Benchmark Mineral Intelligence, advirtió que, si bien el mercado del cobre es difícil de proyectar, la política panameña es “aún más impredecible”.

El especialista sostuvo que la industria da por hecho que Cobre Panamá eventualmente reabrirá, pero anticipó que la rampa de producción sería lenta y podría enfrentar problemas técnicos en las primeras etapas de reinicio.

Mackenzie destacó que First Quantum posee una sólida reputación en materia de criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), aunque subrayó que todas las grandes minas generan impactos, especialmente cuando se ubican en zonas de selva tropical.

Recursos “para todo Panamá” y foco en territorios afectados

El ministro Moltó recalcó que las regalías generadas por la venta de concentrado “pertenecen a todo Panamá” y serán dirigidas principalmente a proyectos en comunidades impactadas por la mina, aunque el gobierno del presidente José Raúl Mulino proyecta extender las inversiones a más regiones, a través de un programa nacional cuya ejecución será detallada públicamente.

“Se trata de recursos que se verán reflejados en obras concretas: mejor infraestructura social y de servicios básicos, en beneficio directo de la población”, afirmó el titular de Comercio.

Mientras se espera el resultado de las auditorías y las definiciones de fondo sobre el futuro de Cobre Panamá, el gobierno busca mostrar que una parte de los recursos generados por el proyecto ya está siendo canalizada hacia salud, educación e infraestructura, en un contexto de fuerte escrutinio social y político sobre el rol de la minería en el desarrollo del país.

Fuente: Reporte Minero