Precios récord del cobre esconden presión sobre fundiciones y riesgo de concentración en el mercado

El mercado global del cobre atraviesa un momento inédito, con precios que han alcanzado máximos históricos, superando brevemente los US$14.500 por tonelada en enero de 2026. Sin embargo, detrás de este auge del metal rojo se están acumulando presiones estructurales en el sector de fundición, que podrían transformar el equilibrio del mercado en los próximos años.

El alza del precio ha sido impulsada por interrupciones en la oferta minera, inventarios acumulados en Estados Unidos por incertidumbre arancelaria y expectativas de fuerte demanda asociada a electrificación, inteligencia artificial y centros de datos.

A ello se suman factores macroeconómicos como tasas de interés más bajas, un dólar más débil y una creciente inversión en activos físicos, que han amplificado la presión alcista sobre el metal.

Déficit de cobre podría llegar a 30% hacia 2035

Más allá del escenario coyuntural, el mercado enfrenta desafíos estructurales importantes.

Según proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA), el mercado podría enfrentar un déficit de suministro de cobre cercano al 30% hacia 2035, debido a la dificultad para desarrollar nuevos proyectos mineros.

Entre los factores que limitan la expansión de la oferta destacan:

  • Caída de las leyes de mineral, que han disminuido cerca de 40% desde 1991
  • Aumento de los costos de capital, que han subido alrededor de 65% desde 2020
  • Escasez de nuevos descubrimientos: solo 5% de los depósitos descubiertos en 35 años se hallaron en la última década
  • Largos tiempos de desarrollo, que promedian 17 años desde el descubrimiento hasta la producción

Estas condiciones apuntan a un mercado estructuralmente más ajustado de concentrados de cobre, la materia prima que procesan las fundiciones.

Fundiciones enfrentan tarifas de procesamiento en mínimos históricos

Paradójicamente, el auge del cobre no se está traduciendo en mejores condiciones para las fundiciones.

Las tarifas de tratamiento y refinación (TC/RC), que representan el ingreso que reciben las fundiciones por procesar concentrados, han caído a niveles históricamente bajos.

En 2026 el benchmark anual se fijó en US$0 por tonelada, el nivel más bajo registrado, mientras que en el mercado spot las tarifas han sido negativas desde 2024.

La principal causa es la rápida expansión de la capacidad de fundición en China, que ha superado ampliamente el crecimiento de la producción de concentrados.

Desde 2005, más del 90% del aumento de la capacidad mundial de fundición ha ocurrido en China, lo que elevó su participación en el mercado a cerca del 50% de la producción global en 2025.

Subproductos mantienen a flote a algunas fundiciones

A pesar del desplome de las tarifas de procesamiento, algunas fundiciones siguen siendo rentables gracias a la venta de subproductos, entre ellos:

  • Oro
  • Plata
  • Ácido sulfúrico

Los precios elevados de estos materiales han compensado parcialmente la caída de los ingresos por procesamiento. Sin embargo, la volatilidad de estos mercados plantea dudas sobre la sostenibilidad de este modelo en el mediano plazo.

Fundiciones independientes enfrentan mayor riesgo

Las fundiciones se dividen principalmente en dos categorías:

  • Integradas, vinculadas a operaciones mineras
  • Custom smelters, que compran concentrado en el mercado

Las fundiciones independientes son las más expuestas al actual escenario, ya que dependen completamente del mercado para abastecerse de materia prima.

Algunas ya han tenido que reducir producción, recibir apoyo gubernamental o aumentar el procesamiento de chatarra de cobre, que no depende de las tarifas TC/RC.

Riesgo de mayor concentración en el mercado

Si el entorno de bajas tarifas se mantiene y los precios de subproductos caen, muchas fundiciones fuera de China podrían enfrentar dificultades económicas.

Esto podría provocar cierres o recortes de producción, aumentando aún más la concentración del sector en China.

Actualmente el país ya domina el refinado de 19 de los 20 minerales estratégicos, con una participación promedio cercana al 70% del mercado global.

En el caso del cobre, una mayor concentración en el segmento de fundición podría generar riesgos para sectores estratégicos como energía, transporte, inteligencia artificial, defensa y manufactura.

Necesidad de repensar el modelo del mercado

Ante este escenario, expertos plantean que el actual sistema de fijación de tarifas TC/RC podría necesitar ajustes, ya que fue diseñado para un mercado más diversificado.

El desafío ahora será mantener cadenas de suministro de cobre resilientes, evitando una concentración excesiva en el segmento intermedio de la industria.

En un contexto marcado por la electrificación global, el cobre se consolida como uno de los minerales más estratégicos del siglo XXI, lo que vuelve crítico garantizar un mercado equilibrado entre minería, fundición y fabricación.

Fuente Reporte Minero