El director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Homar Lozano, advirtió que el exceso de trámites administrativos está frenando la competitividad minera peruana y limitando la captación de nuevas inversiones en el sector.
«En menos de dos décadas se ha registrado un incremento sustancial de la burocracia estatal. Si bien otras jurisdicciones mineras también han elevado sus exigencias ambientales y regulatorias, el Perú lo ha hecho de manera excesiva y desproporcionada», señaló Lozano.
De 50 a 400 trámites: la explosión burocrática
Un estudio encargado por el IIMP al Instituto Peruano de Economía reveló que actualmente se requieren cerca de 400 procedimientos administrativos para poner en marcha un proyecto minero en el país. La cifra contrasta drásticamente con los menos de 50 trámites esenciales que existían en 2007, según investigación de Apoyo Consultoría.
Esta multiplicación de requisitos no solo afecta la velocidad de implementación de proyectos, sino que deteriora la posición competitiva del Perú frente a otras naciones mineras que avanzan con mayor agilidad para captar inversiones internacionales.
Exploración minera atrapada en la burocracia
Lozano destacó que uno de los problemas más críticos es la obligación de realizar consulta previa en la etapa de exploración minera, requisito que retrasaba actividades fundamentales para la identificación de nuevos yacimientos.
«Esta situación no solo retrasa la investigación minera, sino que también genera expectativas en las poblaciones cercanas que, finalmente, podrían no concretarse si el proyecto no avanza hacia la explotación», explicó el directivo.
40 años versus 15.5 años: el rezago global
El dato más crítico proviene del mismo Lozano: desarrollar un proyecto minero en el Perú toma, en promedio, hasta 40 años, cuando el promedio mundial se sitúa en 15.5 años. Esta brecha de casi tres décadas evidencia el costo real de la tramitomanía en la competitividad minera peruana.
Lozano respaldó la observación del presidente de Compañía de Minas Buenaventura, Roque Benavides, quien acuñó el término «tramitomanía» para referirse al uso exagerado y casi obsesivo de procedimientos administrativos en lugar de la tradicional «tramitología».
«Esa precisión resulta totalmente válida a la luz de los estudios elaborados por el IPE y Apoyo Consultoría», remarcó Lozano, quien además dirige la revista Minería.
La advertencia del IIMP llega en momentos en que el sector minero peruano enfrenta presión global por la transición energética y la demanda de litio y cobre para electromovilidad y descarbonización, contexto en el cual la rapidez en la aprobación de nuevos proyectos es clave para no perder oportunidades de inversión ante competidores como Chile y Argentina.
Fuente Reporte Minero

