La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prepara un programa de financiamiento cercano a los US$700 millones destinado a apoyar la operación de centrales a carbón, el desarrollo de nuevas instalaciones de generación y una terminal de exportación de este combustible fósil.
Según informó Bloomberg, la iniciativa contempla el uso de recursos asociados a la Defense Production Act (DPA), legislación creada durante la Guerra de Corea que permite al gobierno federal impulsar proyectos considerados estratégicos para la seguridad nacional.
Fondos apuntan a generación eléctrica y exportaciones
El programa considera la asignación de US$425 millones para apoyar a 13 centrales termoeléctricas a carbón actualmente en operación en distintos estados del país.
Adicionalmente, el Departamento de Energía destinaría US$185 millones para respaldar la construcción de dos nuevas centrales, una en Alaska y otra en Virginia Occidental, además de apoyar la reactivación de una instalación ubicada en Maryland.
La propuesta también incorpora US$75 millones para el desarrollo del proyecto portuario West Gateway, en Oakland, California, infraestructura que permitiría exportar hasta 12 millones de toneladas anuales de carbón provenientes principalmente de Wyoming, Montana y otros estados productores.
Parte de la estrategia de seguridad energética
La iniciativa se enmarca dentro de la agenda de política energética impulsada por Trump durante su segundo mandato, centrada en aumentar la producción y exportación de recursos energéticos nacionales.
Durante los últimos meses, la administración ha promovido diversas medidas para mantener en funcionamiento centrales a carbón programadas para su cierre, argumentando razones vinculadas a la confiabilidad del sistema eléctrico y a la creciente demanda energética asociada al desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial.
El secretario del Interior, Doug Burgum, ha señalado previamente que el suministro energético será un factor relevante para la competitividad de Estados Unidos en áreas como centros de datos, computación avanzada e inteligencia artificial.
Terminal en California vuelve al centro del debate
Uno de los proyectos considerados en el plan es el desarrollo de una terminal de exportación en Oakland, iniciativa que ha enfrentado oposición durante años por parte de organizaciones ambientales y actores locales.
Sus impulsores sostienen que la infraestructura permitiría fortalecer la capacidad exportadora de Estados Unidos y abrir nuevas alternativas logísticas para los productores de carbón.
Por el contrario, grupos ambientalistas han manifestado reparos por los potenciales impactos asociados al transporte y manejo del mineral, además de cuestionar el uso de recursos públicos para respaldar este tipo de proyectos.
Participación del carbón ha disminuido en la matriz eléctrica
El apoyo a la industria carbonífera se produce en un contexto donde la participación del carbón en la generación eléctrica estadounidense ha disminuido sostenidamente durante la última década.
De acuerdo con cifras citadas por Bloomberg, el combustible representó más de la mitad de la generación eléctrica del país en décadas anteriores, mientras que en 2025 aportó aproximadamente un 17% de la producción eléctrica nacional. La caída ha estado asociada al crecimiento del gas natural, las energías renovables y los cambios en las condiciones económicas del sector energético.
Fuente Reporte Minero

