Antofagasta lanza Hoja de Ruta de Hidrógeno Verde 2026–2035 para ordenar el desarrollo de la industria

La Región de Antofagasta presentó su Hoja de Ruta de Hidrógeno Verde (H2V) 2026–2035, un instrumento de planificación que busca ordenar y acelerar el desarrollo de esta industria emergente con foco territorial. La estrategia apunta a diversificar la matriz productiva regional, avanzar en descarbonización y promover un desarrollo sostenible, alineado con metas nacionales y regionales.

El documento es el resultado de un proceso iniciado en mayo de 2025 y desarrollado durante nueve meses, con análisis técnico, revisión de experiencias nacionales e internacionales y un componente participativo a través de talleres y diálogos con actores públicos, privados, académicos y sociales. La hoja de ruta fue validada por el Comité Ejecutivo de la Comisión Regional de Hidrógeno Verde y ratificada por el Consejo Regional (CORE), quedando vigente como guía para decisiones y prioridades en el período 2026–2035.

Un plan para “ordenar” el despliegue del H2V y vincularlo con el territorio

Más que un anuncio, la hoja de ruta funciona como un marco habilitante para coordinar inversiones, infraestructura y estándares, abordando desde el inicio temas críticos como agua, uso de suelo, puertos, desalación y encadenamientos locales.

En la presentación, se enfatizó que el instrumento busca anticipar barreras sociales, ambientales y de gobernanza, y que su construcción recogió dudas y temores de comunidades en las nueve comunas de la región, integrando esas observaciones al diseño de metas y prioridades.

Cinco componentes clave: social, ambiental, infraestructura, económico y gobernanza

La hoja de ruta se estructura en cinco ejes que buscan cubrir el “ciclo completo” de la industria, desde su licencia social hasta su competitividad:

  • Social: vinculación con territorios y comunidades, impulso al empleo local, mejora de ciudades, y mayor participación de mujeres en la fuerza laboral.
  • Medioambiental: desarrollo de una industria limpia, con resguardo del entorno y exigencias para evitar nuevas presiones ambientales.
  • Infraestructura: criterios para ordenar el despliegue (por ejemplo, planificación de puertos y desaladoras), reduciendo conflictos y asegurando coherencia territorial.
  • Económico: diversificación productiva basada en innovación y pilotaje, articulación público-privada, infraestructura compartida y condiciones habilitantes para H2V y derivados.
  • Gobernanza: continuidad de la estrategia con participación de academia, comunidades, industria y servicios públicos, con metas medibles y seguimiento.

Agua y sostenibilidad: foco en fuentes no continentales

Entre los puntos más sensibles aparece el uso de agua. Desde el Consejo Regional se planteó que, dada la escasez hídrica y la condición de ríos debilitados, la hoja de ruta promueve que el desarrollo de la industria se apoye en agua de mar y/o aguas reutilizadas, evitando presiones sobre recursos continentales.

Beneficios esperados: empleo, capacitación y mejoras urbanas

El plan proyecta beneficios asociados a la llegada de una industria nueva: empleos localesprogramas de capacitación para jóvenes y fortalecimiento de capacidades regionales. También se mencionan impactos potenciales en calidad de vida urbana y en la oportunidad de instalar a Antofagasta como un polo relevante de transición energética.

Ventajas competitivas de Antofagasta para H2V

La estrategia se apoya en condiciones regionales que suelen considerarse diferenciales para escalar H2V: alto potencial de energías renovables, experiencia en sectores intensivos en energía como la minería, infraestructura logística y portuaria, y capacidades técnicas e institucionales ya instaladas.

Fuente: Reporte Minero