El ministro de Energía de Chile, Diego Pardow, anunció la adhesión oficial del país a la Global Offshore Wind Alliance (GOWA), una coalición internacional que promueve el desarrollo acelerado de la energía eólica marina. La incorporación fue formalizada el 24 de julio de 2025 y fue calificada como “un gran avance” en el segundo tiempo de la transición energética chilena.
Con esta decisión, Chile se convierte en el tercer país latinoamericano en unirse a GOWA, después de Brasil y Colombia, consolidando su perfil internacional en el desarrollo de energías renovables no convencionales.
Potencial geográfico y liderazgo regional
La GOWA destacó que Chile posee más de 6.000 kilómetros de costa y condiciones excepcionales de viento, especialmente en zonas del sur, lo que le otorga una posición estratégica para el desarrollo de proyectos offshore. Esta incorporación tiene un alto valor técnico y político, ya que fortalece la colaboración regional rumbo a instancias como la COP30, donde se discutirá el rol de América del Sur en la acción climática global.
GOWA es una alianza impulsada por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), Dinamarca y el Consejo Global de Energía Eólica (GWEC). Su objetivo es acelerar el despliegue global de la energía eólica marina en línea con las metas de emisiones netas cero. Como parte de esta red, Chile colaborará con gobiernos, desarrolladores e inversionistas para destrabar proyectos, optimizar procesos y fomentar la inversión privada bajo criterios de sostenibilidad oceánica.
Enfoque ambiental y gobernanza oceánica sostenible
Uno de los compromisos centrales de la alianza es el desarrollo de energías marinas en armonía con la conservación de ecosistemas oceánicos. Chile, reconocido por su marco de protección costera y participación en foros ambientales multilaterales, aportará una perspectiva sólida en gobernanza marina sostenible, según señaló GOWA en un comunicado oficial.
La incorporación a GOWA posiciona a Chile para construir una hoja de ruta técnica y normativa que facilite la inversión en proyectos eólicos marinos a gran escala. Esto se alinea con la estrategia energética nacional, que busca ampliar la capacidad renovable instalada con fuentes como solar, eólica terrestre y ahora offshore, manteniendo la confiabilidad y diversificación del sistema eléctrico nacional.
Colaboración internacional y señal de mercado
El secretario permanente adjunto del Ministerio de Energía de Dinamarca, Christian Stenberg, valoró la adhesión de Chile como una señal potente para el mercado y un aporte clave a la cooperación global en energías limpias. En la misma línea, Amisha Patel, directora de la Secretaría de GOWA, destacó que la membresía chilena fortalece la comunidad global de energía eólica marina y aporta una visión ambiciosa para el futuro de la región.
Fuente: Reporte Minero