La brecha entre los compromisos corporativos de sostenibilidad y su aplicación real en las operaciones fue uno de los temas centrales expuestos por Fernando Barraza, Communications Manager Latam de ABB, durante su participación en el **II Summit Cambio Climático: “Gestión del Riesgo Climático & Innovación en Descarbonización Energética”*. En el encuentro, el ejecutivo hizo un llamado a acelerar la acción climática mediante soluciones concretas, escalables y viables para la industria.
El desafío: llevar la sostenibilidad desde el discurso al terreno operativo
Durante su intervención, Barraza advirtió que uno de los principales desafíos actuales de las organizaciones es reducir la distancia entre los objetivos corporativos de sostenibilidad y su implementación efectiva en la operación diaria.
“Hoy existe un gap relevante entre el discurso corporativo y la realidad que se vive en las operaciones. El desafío es cómo bajamos esos compromisos de eficiencia energética, sostenibilidad y cambio climático al día a día de una planta industrial, con soluciones concretas y viables”, señaló.
La discusión se centró en la necesidad de adoptar tecnologías, herramientas digitales y mecanismos de eficiencia energética que permitan a las industrias traducir los compromisos climáticos en decisiones operacionales, sin afectar la continuidad ni la competitividad.
Reconocimiento del sector: soluciones aplicadas y ejemplos reales
La participación de ABB fue valorada por representantes del sector productivo presentes en el panel. Valentina Lira, Gerente de Sustentabilidad de Viña Concha y Toro, destacó que la compañía logró aterrizar el debate técnico en ejemplos concretos, mostrando cómo soluciones industriales —desde sistemas eléctricos hasta herramientas digitales— pueden convertirse en medidas reales de descarbonización.
Según Lira, el rol de empresas tecnológicas como ABB es central para avanzar de manera efectiva en esta transición.
Asimismo, Marcela Bocchetto, Gerente de Cambio Climático e Integración de la Sustentabilidad de Anglo American, coincidió en la urgencia de pasar de las declaraciones a la acción. Señaló que la evaluación del riesgo climático ya está incorporándose en la gestión empresarial, especialmente en sectores como la minería, donde fenómenos como sequías o eventos climáticos extremos impactan directamente la operación, la infraestructura y el diseño de futuros proyectos.
A juicio de Bocchetto, las acciones climáticas están “estrechamente vinculadas con la continuidad y el futuro del negocio, más allá de declaraciones de principios”.
Chile destaca en el avance corporativo contra el cambio climático
Desde una mirada regional, el panel también abordó el posicionamiento de Chile en materia de acción climática corporativa. Ligia Ramos, Regional Lead LATAM de la Science Based Targets initiative (SBTi), destacó que:
- 290 empresas latinoamericanas de 17 países cuentan hoy con compromisos activos con SBTi.
- Chile se ubica como el tercer país con mayor número de empresas adheridas, con 33 organizaciones comprometidas.
- 23 de ellas ya tienen objetivos climáticos aprobados, lo que refleja un alto nivel de ambición en la acción climática empresarial.
Estos avances posicionan a Chile como un referente regional, aunque —según Ramos— el desafío ahora es garantizar coherencia y continuidad en la implementación.
ABB: soluciones aplicadas para descarbonizar sin afectar la continuidad
Barraza cerró su intervención destacando el rol de ABB en la transición energética y en la implementación de la sostenibilidad en la industria:
“Chile ha demostrado una ambición climática relevante a nivel corporativo, y el desafío ahora es acompañar a las empresas para que esos compromisos se traduzcan en acciones concretas y sostenibles en el tiempo. Desde ABB estamos trabajando con soluciones de eficiencia energética, digitalización y optimización de procesos que permiten avanzar de manera realista y efectiva en descarbonización, sin poner en riesgo la continuidad operacional”.
El II Summit Cambio Climático reafirmó así la necesidad de pasar del compromiso a la acción, fortaleciendo capacidades operativas y acelerando la adopción de tecnologías que habiliten una industria más sostenible y preparada para enfrentar los riesgos climáticos.
Fuente: Reporte Minero

