Glaciar Echaurren Norte pierde 65% de su superficie y enciende alerta hídrica en Chile

El Glaciar Echaurren Norte, uno de los glaciares más estudiados de Sudamérica, ha perdido un 65% de su superficie desde 1955, según un estudio desarrollado por un equipo multidisciplinario con participación de la Universidad de Chile.

La investigación, liderada por el académico James McPhee, fue publicada en la revista Annals of Glaciology y describe un proceso sostenido de deterioro caracterizado por retroceso frontal, adelgazamiento, fragmentación y cobertura de detritos.

Un glaciar clave para la ciencia mundial

El Echaurren Norte es considerado, junto al glaciar Zongo en Bolivia, uno de los únicos “glaciares de referencia” en Sudamérica, lo que significa que sus datos han sido utilizados por científicos a nivel global para modelar la pérdida de masa glaciar y su impacto en el nivel del mar.

Sin embargo, este rol podría estar llegando a su fin.

“Todo indica que este ya no es el caso, y por esta razón Chile requiere identificar y validar un nuevo glaciar de referencia”, advirtió McPhee.

Pérdida acelerada de masa glaciar

El estudio documenta el balance de masa entre 1955 y 2023. Mientras en sus inicios el glaciar cubría 0,52 km², hoy se ha reducido a solo 0,18 km², fragmentado en tres pequeñas unidades de hielo.

Además, los investigadores advierten un cambio crítico: ya no existe hielo limpio visible, ya que la superficie está cubierta por rocas y sedimentos, lo que altera el intercambio de energía con la atmósfera y acelera su degradación.

Factores detrás del retroceso

El deterioro del glaciar responde a una combinación de factores climáticos:

  • Déficit de nieve: asociado a la megasequía que afecta a Chile central desde 2010, con precipitaciones hasta 30% menores.
  • Ascenso de la isoterma 0°C: el glaciar pasa actualmente hasta 166 días al año en condiciones de fusión continua, frente a 110 días en 2015.
  • Pérdida de resiliencia climática: incluso eventos de El Niño ya no logran compensar la pérdida de masa.

Impacto en la seguridad hídrica

El glaciar Echaurren Norte es una fuente clave de agua para la cuenca del río Yeso, parte del sistema que abastece a la Región Metropolitana.

Su deterioro no solo representa una pérdida científica, sino también un riesgo para la disponibilidad de agua en el centro del país.

“Si este glaciar desaparece, perderíamos una enorme oportunidad para entender las fluctuaciones glaciares en la región”, señaló el geólogo Felipe Ugalde.

De mediciones manuales a tecnología satelital

El monitoreo del glaciar comenzó en la década de 1970, tras la sequía de 1968, convirtiéndose en uno de los programas más relevantes del hemisferio sur.

Inicialmente, las mediciones se realizaban de forma manual, mientras que hoy se utilizan tecnologías avanzadas como imágenes satelitales y sistemas LiDAR, que permiten generar modelos tridimensionales de alta precisión.

Fuente Reporte Minero