Planta solar en Laguna Carén abre paso al uso de vapor renovable en minería y agroindustria

La primera planta de vapor solar Fresnel del país ya está operativa en el Parque Laguna Carén. El proyecto, desarrollado por Fraunhofer Chile junto al Centro de Energía de la Facultad de Ciencias Físicias y Matemáticas de la Universidad de Chile, permitirá evaluar el uso de energía solar térmica para producir vapor en procesos industriales.

La iniciativa busca entregar datos reales sobre eficiencia energética, consumo de agua y funcionamiento bajo condiciones climáticas locales, información clave para que sectores como la minería, la agroindustria y el tratamiento de aguas puedan evaluar esta tecnología a mayor escala.

Tecnología para procesos industriales

A nivel mundial, gran parte de la energía utilizada por la industria se destina a la generación de calor y vapor, generalmente mediante combustibles fósiles como gas, diésel o carbón. Frente a ese escenario, el vapor solar aparece como una alternativa para procesos que requieren temperaturas entre 100 y 200 °C.

En el caso de la agroindustria, esta tecnología puede utilizarse en procesos de cocción, esterilización, secado y pasteurización. También podría aplicarse en minería no metálica, especialmente en actividades vinculadas al litio y recuperación hídrica.

La planta comenzó su marcha blanca en febrero de 2026 y actualmente funciona de manera autónoma gracias a una planta fotovoltaica de 12,8 kW con almacenamiento energético. El sistema también abastece una planta de tratamiento de aguas integrada.

Cooperación entre Chile y Alemania

El proyecto fue financiado por el Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania a través del programa Power-to-MEDME, con una inversión de 400 millones de pesos.

Durante la inauguración participaron autoridades académicas, representantes diplomáticos y especialistas del sector energético. Entre ellos estuvieron la rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés; la embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier; y representantes de Fraunhofer Chile y del Centro de Energía.

La embajadora alemana destacó que el proyecto «no es solamente una planta experimental, sino también una muestra de la importancia de transformar ideas en tecnologías concretas, en desarrollo sostenible y en una mejor calidad de vida para las personas».

“La transición energética no es solamente un desafío técnico”

La rectora Rosa Devés señaló que «la economía circular, el uso sostenible de los recursos y la descentralización energética forman parte del nuevo escenario que estamos llamados a enfrentar, haciéndonos cargo al mismo tiempo de las transformaciones de los estilos de vida, de los cambios en los procesos políticos y de las nuevas condiciones climáticas. Todo ello ocurre, además, en un contexto en que se hace necesario defender el valor de la ciencia. No solo en países como el nuestro, sino también en aquellos donde, históricamente, la actividad científica ha tenido mayor fortaleza y desarrollo».

Además, indicó que «en esta década de trabajo conjunto hemos aprendido que la transición energética no es solamente un desafío técnico, sino que también es un proceso social, cultural e institucional. Chile tiene el potencial para aportar a ese proceso a escala global, pero se requiere inversión en ciencias, voluntad política y, sobre todo, una red sólida de cooperación internacional estratégica».

También agregó que «Con esta planta, la Universidad de Chile y Fraunhofer Chile dan ejemplo de cómo se puede y debe poner la ciencia al servicio del país para garantizar un futuro sostenible para todos y todas».

Datos reales para reducir riesgos de inversión

Uno de los principales desafíos de la energía solar térmica es que cada sistema debe adaptarse a los procesos específicos de cada industria. Eso ha ralentizado su adopción en comparación con otras tecnologías renovables.

Por eso, el objetivo de esta planta es generar información técnica que permita reducir la incertidumbre para futuras inversiones.

«Para nosotros es muy importante avanzar, en términos de escala, a aplicaciones que tienen potencial semiindustrial o de pilotaje, de la envergadura de esta planta», explicó el director del Centro de Energía, Willy Kracht.

Por su parte, el decano Francisco Martínez afirmó que «Participar en la validación de esta primera planta de vapor solar Fresnel es un fiel reflejo de cómo la academia, a través de nuestros investigadores, trabaja codo a codo con la industria y aliados internacionales para liderar una transición energética sustentable, aportando tecnología de punta y evidencia científica a los sectores productivos de Chile».

El director de Fraunhofer Chile, Frank Dinter, sostuvo que «Esta planta tiene como objetivo conectar de manera directa la investigación aplicada con los desafíos concretos del sector productivo. Será un espacio de colaboración entre la industria y el mundo académico, que permitirá no solo integrar energías renovables en los procesos industriales que requieren calor, sino también fortalecer la autonomía energética, reduciendo la exposición a la volatilidad de los precios internacionales del gas y el diésel, de los cuales dependen los procesos térmicos».

Fuente Reporte Minero