Conflicto en Medio Oriente podría elevar hasta 6% los costos eléctricos para clientes libres

La evolución del conflicto en Medio Oriente podría continuar generando efectos sobre mercados energéticos internacionales y trasladar parte de ese impacto a Chile, incluyendo ajustes en precios de suministro eléctrico para clientes libres, según un informe elaborado por Plataforma Energía.

El análisis indica que durante julio de 2026 podrían observarse incrementos de entre 2% y 3% en algunos contratos de suministro eléctrico indexados a inflación internacional.

Además, el estudio plantea que, si el escenario geopolítico se prolonga por seis meses o más, podría producirse un ajuste adicional de magnitud similar hacia comienzos de 2027, acumulando potenciales variaciones cercanas al 6% en determinados segmentos de clientes libres.

Duración del conflicto aparece como principal variable para efectos energéticos

El informe considera distintos escenarios (base, conflicto acotado y guerra extendida) concluyendo que la permanencia del evento internacional sería el factor con mayor influencia sobre precios energéticos futuros.

Luigi Sciaccaluga, gerente de Desarrollo y Nuevos Negocios de Plataforma Energía, sostuvo que la extensión temporal del conflicto modifica la forma en que los mercados incorporan riesgos y expectativas.“La duración del conflicto es clave para dimensionar su impacto económico (…) en un escenario más prolongado, los precios energéticos más altos se vuelven parte de las expectativas”, indicó.

Según el análisis, eventos de corta duración tenderían a generar efectos transitorios, mientras escenarios prolongados podrían aumentar presiones inflacionarias y costos energéticos en el mediano plazo.

Estudio vincula mayores precios de combustibles con presiones inflacionarias

El reporte señala que el aumento de precios internacionales del petróleo y combustibles ya estaría reflejándose en costos internos.

De acuerdo con el documento, durante marzo se registraron incrementos en combustibles con variaciones de hasta $580 por litro en diésel, mientras el efecto sobre inflación podría agregar entre 1 y 2 puntos porcentuales al IPC en el corto plazo. El estudio agrega que el alza de costos energéticos también podría trasladarse indirectamente mediante: mayores costos de transporte; aumento en logística; encarecimiento de bienes y servicios y presión sobre precios de alimentos.

Fortalecimiento del dólar podría elevar costos de importación energética

Otro de los factores considerados corresponde al comportamiento del tipo de cambio. Según Plataforma Energía, episodios prolongados de incertidumbre internacional tienden a fortalecer el dólar estadounidense, situación que podría depreciar el peso chileno y aumentar costos asociados a importaciones energéticas.

El informe sostiene que parte de estos efectos ya estaría observándose principalmente en el mercado de combustibles, mientras la evolución futura dependería de variables externas como estabilidad de rutas energéticas internacionales y desarrollo del conflicto.

El análisis identifica a los clientes libres —segmento que negocia directamente condiciones de suministro eléctrico— entre los potencialmente más expuestos a variaciones asociadas a contratos indexados.

Fuente Reporte Minero