Novandino Litio ingresa plan de US$3.000 millones para proyectar operación en el Salar de Atacama hasta 2060

Nova Andino Litio SpA ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, SEIA, el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto “Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama”, iniciativa que considera una inversión estimada de US$3.000 millones y busca extender la operación minera de litio hasta el año 2060.

Continuidad operacional para el litio en el Salar de Atacama

El proyecto corresponde a una modificación de la operación minera en el Salar de Atacama, previamente evaluada ambientalmente mediante la RCA N°226/2006 y sus modificaciones posteriores. Actualmente, las instalaciones cuentan con autorización ambiental vigente hasta 2030, mientras que la nueva iniciativa proyecta su continuidad operacional entre 2031 y 2060.

El objetivo declarado es dar continuidad a la explotación de litio mediante optimización de procesos, incorporación de nuevas tecnologías y una reconfiguración del sistema productivo hacia la obtención de compuestos de litio como producto principal.

Nuevas tecnologías y eficiencia hídrica

Uno de los ejes principales del proyecto es la transformación progresiva del modelo productivo hacia un sistema integrado de tecnologías avanzadas, gestión adaptativa y mayor eficiencia operacional.

El resumen ejecutivo señala que la iniciativa considera la eliminación progresiva y posterior término de la extracción de agua continental, su reemplazo por agua recuperada desde el propio proceso, el uso preferente de energía eléctrica de origen renovable y la implementación de tecnologías como evaporación forzadaseparación por membranas y extracción directa de litio, DLE.

Durante la operación, la extracción de agua continental se reduciría progresivamente hasta poner término al bombeo al quinto año de operación, junto con programas de monitoreo ambiental, control hidrogeológico y seguimiento de sistemas sensibles.

La ficha del expediente señala que el proyecto contempla una producción de hasta 470.000 toneladas anuales de LCE, junto con sales potásicas y otros derivados. En tanto, el resumen ejecutivo del EIA indica que las mejoras permitirían alcanzar niveles del orden de 330.000 toneladas anuales de LCE en forma de salmuera concentrada en litio, dentro de un sistema productivo integrado.

Cinco sectores para reorganizar la operación

El proyecto se estructura en cinco sectores: NúcleoOesteEsteCamino y Tubería Interplanta, e Infraestructura Eléctrica.

En el Sector Núcleo se consideran actividades de extracción, reinyección y manejo de salmuera, además de adecuación de pozas de evaporación, ampliación de acopios de sales y optimización de plantas existentes. En el Sector Oeste, denominado Salar Futuro, se emplazará nueva infraestructura productiva, incluyendo plantas de nanofiltraciónevaporaciónextracción directa de litio y ósmosis inversa.
El Sector Este concentrará infraestructura de monitoreo hidrogeológico asociada al Plan de Seguimiento Ambiental Hidrogeológico, PSAH, mientras que el sector de caminos y tuberías permitirá conectar las distintas áreas productivas mediante sistemas de transporte de salmuera, agua e insumos.

Infraestructura eléctrica para Salar Futuro

La iniciativa se emplazará principalmente en la comuna de San Pedro de Atacama, en la Región de Antofagasta, aunque parte de su infraestructura eléctrica se localizará también en las comunas de Sierra Gorda y Antofagasta.

El sector de infraestructura eléctrica contempla dos líneas de transmisión, Gaby–Salar Futuro y Andes–Salar Futuro, además de subestaciones asociadas para abastecer las nuevas instalaciones del proyecto.

Construcción desde 2029 y operación hasta 2060

La fase de construcción se desarrollaría entre el segundo semestre de 2029 y el segundo semestre de 2036. En ese periodo se ejecutará la infraestructura productiva del Sector Oeste, el campamento principal, infraestructura eléctrica, caminos, montaje de plantas de proceso y sistemas de transporte de salmuera.

La fase de operación se extendería desde 2031 hasta 2060, mientras que el cierre se iniciaría en 2061 y se prolongaría hasta 2066, con desmantelamiento de instalaciones, cierre técnico de pozos, sistemas de reinyección y monitoreo post-cierre.

En materia laboral, el EIA estima un promedio de 890 trabajadores durante la construcción, con un peak máximo de 2.600 personas. Para la operación se considera una dotación de 1.000 trabajadores, mientras que en la fase de cierre se proyecta una dotación máxima de 1.281 trabajadores.

Evaluación ambiental con medidas para comunidades del Borde Este

El resumen ejecutivo identifica 126 impactos ambientales asociados al proyecto, de los cuales 125 fueron clasificados como no significativos. El impacto significativo declarado se relaciona con la susceptibilidad de afectación del valor ambiental del territorio de ocupación ancestral de las comunidades indígenas de Toconao, Talabre, Camar, Socaire y Peine.

Para abordar ese impacto, el proyecto considera medidas como un Calendario Anual de Usos Tradicionales del Borde Este y Protocolo de No Interferencia, un Plan de Control de Tránsito Vehicular, señaléticas con pertinencia territorial, un Programa de Fomento Agropecuario y la puesta en valor de prácticas culturales de comunidades atacameñas del Borde Este.

Fuente Reporte Minero