El metal avanzó en Nueva York y Londres, apoyado por señales de menor disponibilidad física en China y por interrupciones asociadas al invierno en operaciones chilenas, incluyendo Sierra Gorda, Andina y El Teniente.
El precio del cobre inició la semana al alza, impulsado por señales de mayor estrechez física en China y por el aumento de interrupciones productivas en Chile, en medio de condiciones climáticas adversas que han afectado a distintas operaciones mineras.
Según información de mercado citada por MINING.COM, el contrato de cobre para septiembre en Comex subió 1,3%, hasta US$6,35 por libra, equivalente a poco menos de US$14.000 por tonelada, ubicándose a menos de 5% del récord alcanzado a comienzos de junio. En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el cobre a tres meses avanzó 0,6%, hasta US$13.608 por tonelada.
China muestra señales de mayor estrechez física
El principal soporte vino desde China, el mayor consumidor mundial del metal.
La prima pagada por cobre importado sobre los suministros locales llegó a US$100 por tonelada el viernes, de acuerdo con datos de Shanghai Metals Market. Se trata del primer registro de tres dígitos desde mayo del año pasado y contrasta con los cerca de US$20 por tonelada observados a fines de enero.
El movimiento apunta a una mayor disposición de compra por cobre refinado, aunque analistas de Goldman Sachs advirtieron que la estrechez reciente estaría más vinculada a la sustitución de chatarra por cátodos que a una mejora estructural de la demanda final.
El banco explicó que una fiscalización más estricta del IVA aplicado a la chatarra en China habría limitado la circulación doméstica de scrap, empujando a los compradores hacia cobre refinado.
Inventarios divergen entre China, LME y Comex
Los inventarios también muestran una lectura mixta, pero favorable para el precio. Las existencias en bodegas monitoreadas por la LME cayeron a su menor nivel desde marzo, mientras los inventarios chinos se ubican en la parte baja de su rango estacional. Además, operadores estarían retirando metal del sistema LME para enviarlo a China. El contraste se observa en Comex, donde las bodegas acumulan niveles récord tras ocho trimestres consecutivos de incrementos.
De acuerdo con cifras compiladas por el analista John Gross en Copper Journal, las existencias en la Bolsa de Shanghái bajaron 20% la semana pasada, hasta 79.909 toneladas, y acumulan una caída de 45% en el año. En cambio, los inventarios en Comex aumentaron en 16.821 toneladas, hasta un récord de 630.293 toneladas.
Chile suma presión por interrupciones climáticas
El mercado también mira con atención la evolución operacional en Chile, principal productor mundial de cobre. South32 informó que la producción de cobre pagable atribuible a su participación de 45% en Sierra Gorda cayó a 16.000 toneladas en el trimestre terminado en junio, frente a 17.700 toneladas en igual período del año anterior. La compañía explicó que tormentas registradas previamente obligaron a detener temporalmente el procesamiento en la operación del norte de Chile.
A ello se suma el reporte de Antofagasta Minerals, que informó una baja de 9,5% en su producción del primer semestre, hasta 285.000 toneladas, junto con mayores presiones de costos por combustibles e insumos.
Más al sur, el sistema frontal también obligó a Codelco a aplicar controles operacionales. En División Andina se detuvieron preventivamente operaciones en superficie, mientras que en El Teniente se suspendió el envío de mineral desde rajo debido a nieve en laderas, según antecedentes conocidos durante la emergencia.
Acciones cupríferas acompañan el avance
El mejor desempeño del metal también se reflejó en acciones del sector. Durante la mañana en Nueva York, Freeport-McMoRan subió 0,6%, Southern Copper avanzó 1,3% y First Quantum ganó 1,8%. En tanto, las acciones de Antofagasta transadas en Estados Unidos registraron un alza de 3,8%.
El movimiento confirma que el mercado mantiene sensibilidad frente a cualquier señal de menor disponibilidad física, especialmente cuando coincide con interrupciones en países productores y mayores primas en China.
Mercado ajustado, pero con riesgos abiertos
Pese al impulso, el escenario sigue marcado por factores de riesgo. La tensión entre Estados Unidos e Irán mantiene incertidumbre sobre energía, inflación y condiciones financieras. Al mismo tiempo, la fortaleza del cobre dependerá de si la estrechez física en China se consolida como demanda real o responde principalmente a distorsiones temporales por menor disponibilidad de chatarra.
En el corto plazo, el cobre se mueve entre dos fuerzas: por un lado, inventarios ajustados en Asia y menor producción disponible; por otro, volatilidad geopolítica y dudas sobre la demanda final. Esa combinación mantiene al metal cerca de máximos históricos y refuerza su exposición a cualquier interrupción en la oferta minera.
Fuente: Reporte minero
