La tasa de desocupación alcanza su nivel más alto desde 2021 con 989.400 personas sin trabajo. Inteligencia artificial impulsa reducción de cargos operativos y tecnológicos, marcando transición estructural en la industria.
La tasa de desocupación nacional alcanzó 9,6% en el trimestre junio-agosto de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), evidenciando el nivel más alto desde 2021 y reflejando una transformación profunda en la estructura del mercado laboral chileno.
El incremento representa 1,0 punto porcentual en doce meses, con 989.400 personas buscando empleo. En paralelo, el sector privado perdió cerca de 145 mil empleos asalariados, una contracción de 2,5%, señalando no solo una debilidad cíclica sino un cambio estructural impulsado por tecnología e inteligencia artificial.
Para Daniel Durán, Senior Manager de Ingeniería, Minería y IT de Robert Walters, el fenómeno va más allá de variables económicas tradicionales. «Las empresas están sacando de sus estructuras los cargos más operativos, en busca de eficiencia. Hoy el mercado está igual o más productivo, con menos inversión, y eso lo está impulsando principalmente la inteligencia artificial. Los cargos más manuales simplemente se están dejando de necesitar», señala.
El impacto es particularmente visible en sectores tecnológicos. Información y comunicaciones registró la mayor caída de ocupados en doce meses con -16,8%, seguido por industria manufacturera con -7,6%. Este cambio abrupto contrasta con proyecciones de hace dos años, cuando desarrolladores y programadores eran los perfiles más demandados.
Transición hacia perfiles de innovación y especialización
Las compañías están reorientando sus estrategias. Reducen equipos en funciones tradicionales de tecnología mientras suman perfiles dedicados a innovación. Según Durán, el mercado busca ahora profesionales con capacidades técnicas específicas, habilidades blandas, visión estratégica y manejo de inteligencia artificial.
«Los perfiles innovadores y curiosos son los que más se están demandando», explica el ejecutivo, enfatizando que las empresas privilegian proyectos más rápidos y de corto plazo, ajustando sus equipos a esta nueva realidad operativa.
Medidas gubernamentales insuficientes frente a cambio estructural
Esta semana, el Gobierno anunció el plan «Chile Despega, con más pega», con $1,3 billones en inversión pública, obras de rápida ejecución y subsidios a la contratación orientados a generar más de 100 mil empleos.
Sin embargo, desde Robert Walters advierten que estas iniciativas tendrán impacto limitado. «Las medidas del Gobierno pueden ayudar a mejorar un poco, pero son más que nada parches. No cambian la situación, porque lo que está viviendo la economía es un cambio estructural de la industria», sostiene Durán.
La proyección es que el desempleo siga en niveles altos en los próximos meses. «Es muy difícil que el desempleo baje. Podría ceder algo con las medidas del Gobierno, pero no mucho. Estamos viviendo una transición estructural en la industria», afirma el ejecutivo.
Informalidad y reinvención: los nuevos escenarios laborales
Este contexto potenciará el crecimiento de pymes y el empleo informal, cuya tasa ya alcanzó 26,3%. Simultáneamente, personas en búsqueda de primer empleo aumentaron 23,2% en doce meses, reflejando presión sobre segmentos vulnerables del mercado.
Para Durán, el desafío es claro: «Aquí nace un desafío para los profesionales y para las personas en general: reinventarse, buscar nuevas formas de generar ingresos y aprender nuevas tecnologías. Los cargos que salieron de las estructuras no van a volver de la misma forma».
La transición que vive Chile refleja un fenómeno global donde automatización e inteligencia artificial rediseñan no solo la productividad, sino la composición misma del empleo. Para trabajadores, empresas e instituciones públicas, la adaptación a esta realidad será clave en los próximos años.
Fuente: Reporte minero

