Cesco advierte que precios altos del cobre impulsan inversión, aunque pone a prueba la disciplina del sector

El director ejecutivo, Jorge Cantallopts, expuso que el actual ciclo de precios ha elevado el dinamismo de la industria, pero generando presión sobre costos y riesgos de decisiones excesivamente optimistas, reforzando la necesidad de una mirada de largo plazo.

El actual ciclo de precios del cobre, que se mantiene en niveles entre US$5 y  US$6 por libra en un contexto de alta volatilidad internacional. Aunque el escenario abre oportunidades relevantes para el desarrollo de nuevos proyectos, también instala exigencias crecientes en términos de disciplina, costos y ejecución.

Así lo advirtió en entrevista con El Dínamo el director ejecutivo de Cesco, Jorge Cantallopts, quien planteó que este tipo de ciclos forma parte de la naturaleza misma del sector. “Ese riesgo existe y es parte de la dinámica propia de una industria cíclica como la minería”, señaló, aludiendo a la posibilidad de que algunas iniciativas avancen bajo supuestos excesivamente optimistas.

En ese sentido, el dinamismo que ha generado los precios elevados no solo impacta a las compañías mineras, sino a toda la cadena de valor. “Los precios altos activan mayor demanda en toda la cadena de valor, lo que puede traducirse en presiones sobre costos en áreas como ingeniería, servicios o mano de obra especializada”, enfatizó.

No obstante, este mismo fenómeno abre oportunidades estructurales. Según el ejecutivo, estos ciclos permiten fortalecer capacidades, desarrollar capital humano y consolidar un ecosistema de proveedores más sofisticado, con efectos que trascienden la coyuntura.

“Estamos frente a una oportunidad”

En el caso de Chile, si bien persisten desafíos en materia de permisos, infraestructura y exploración, también se observa un mayor consenso respecto de la necesidad de acelerar inversiones. En particular, destaca el potencial de iniciativas que aprovechan la infraestructura existente, lo que podría reducir plazos de desarrollo.

Sin embargo, también destacó el rol habilitador de este escenario: “Estos ciclos permiten empujar inversiones que en otros contextos no avanzarían, y eso es clave para sostener la oferta futura”.

En ese contexto, más que contener el impulso inversor, el foco debe estar en su calidad. “Estamos frente a una oportunidad para fortalecer la disciplina de inversión y la calidad de la ejecución”, sostuvo, subrayando la necesidad de proyectos robustos capaces de resistir distintos escenarios de mercado.

Cantallopts también advirtió que la respuesta de la industria no es inmediata. Los tiempos asociados a exploración, permisos, financiamiento y construcción implican que los efectos del actual ciclo se materializan en el largo plazo. “Estamos hablando de procesos que toman varios años”, explicó, haciendo hincapié en que los altos precios no se traducen automáticamente en mayor producción.