Cobre en máximo histórico genera alivio fiscal ante debilitamiento económico chileno

El cobre alcanzó este miércoles un nuevo máximo histórico de US$6,39 la libra en la Bolsa de Metales de Londres (LME), tras registrar un avance de 1,62%. El hito refleja un ciclo de alzas impulsado por una fuerte demanda proyectada para los próximos años, posicionando a Chile como actor relevante en un mercado global de precios sin precedentes.

Sin embargo, la euforia de los precios internacionales contrasta con desafíos estructurales locales. La producción minera nacional se mantiene en una meseta que no ha logrado superar los niveles de las últimas dos décadas, revelando una brecha entre oportunidades de mercado y capacidad productiva doméstica.

Según Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), el precio del cobre cumple un rol crítico para las finanzas públicas. «Hoy el cobre está ayudando a amortiguar parte del mal momento económico», afirma el economista.

Impacto en recaudación fiscal: un escudo temporal

El impacto positivo del metal rojo se materializa directamente en las arcas fiscales. La recaudación tributaria no minera sufrió una contracción de 6,1% real durante el primer trimestre debido a la debilidad de la actividad económica general.

En contraparte, los ingresos provenientes de la minería privada experimentaron un crecimiento exponencial. La recaudación de la minería privada aumentó 71,7%, impulsada tanto por los altos precios del cobre como por efectos del tipo de cambio, según destaca Villalobos.

Este flujo extraordinario de ingresos resulta vital para equilibrar las finanzas públicas en un periodo marcado por presiones externas. El investigador de la Uandes subraya que este fenómeno «está ayudando a compensar parcialmente el deterioro fiscal en un contexto bien complejo, marcado además por el alza del petróleo producto del conflicto en Medio Oriente, que ha empujado la inflación y aumentado los costos para empresas y consumidores».

El escenario evidencia una dependencia coyuntural: mientras la minería chilena se beneficia de precios históricos, la economía nacional requiere una diversificación productiva que aún permanece como desafío estructural pendiente.

Fuente Reporte Minero