Donald Trump busca fortalecer suministro de tierras raras desde Brasil

La competencia global por minerales críticos continúa redefiniendo alianzas geopolíticas. En ese escenario, Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva avanzaron en conversaciones para fortalecer el desarrollo de tierras raras en Brasil, en medio de los esfuerzos de Washington por reducir su dependencia de China en cadenas de suministro estratégicas.

El encuentro entre ambos mandatarios en la Casa Blanca reflejó cómo los minerales críticos se han transformado en un eje central de la competencia económica y tecnológica global, particularmente ante el creciente uso de tierras raras en semiconductores, inteligencia artificial, electromovilidad, infraestructura energética y tecnologías militares.

Durante la reunión, Lula señaló que Brasil está abierto a recibir inversiones extranjeras en el desarrollo de tierras raras, siempre que el procesamiento de minerales se realice dentro del país.

En paralelo, Trump buscó reforzar la presencia de Estados Unidos en América Latina antes de una próxima visita oficial a China, en un contexto donde Washington acelera estrategias para diversificar el suministro de minerales críticos fuera del dominio chino.

Brasil busca atraer inversión sin perder control estratégico

Uno de los principales hitos recientes en este proceso fue la adquisición de Serra Verde Group por parte de USA Rare Earth en una operación valorada en US$2.800 millones.

La transacción involucra la única operación comercial de tierras raras actualmente activa en Brasil, ubicada en el estado de Goiás, y se considera un movimiento estratégico para asegurar acceso estadounidense a producción fuera de China.

Mariano Machado sostuvo que el acercamiento entre Lula y Trump responde más a intereses pragmáticos vinculados a minerales críticos que a una recomposición política profunda entre ambos gobiernos.

“El encuentro entre Lula y Trump fue menos un reinicio bilateral que un intento de mantener manejable una relación politizada. Entre los temas discutidos, los minerales críticos surgieron como el único punto donde ambos líderes podían mostrar avances sin resolver tensiones más profundas”, explicó.

Potencial geológico, pero grandes desafíos estructurales

Pese al creciente interés internacional, Brasil mantiene desafíos históricos para convertir su potencial geológico en producción sostenida. El país posee aproximadamente 21 millones de toneladas de reservas de tierras raras, ubicándose solo detrás de China a nivel global.

Sin embargo, permisos ambientales, burocracia, conflictos territoriales, limitada capacidad de procesamiento y oposición social continúan ralentizando nuevos proyectos mineros.

Según estimaciones de la Brazilian Mining Association, Brasil proyecta inversiones por US$2.400 millones en tierras raras hacia 2030, como parte de una cartera total de US$21.300 millones en minerales críticos.

Machado advirtió que uno de los principales riesgos para ambos países es que la discusión sobre minerales críticos evolucione hacia un debate de soberanía, afectando la velocidad de aprobación de proyectos y el flujo de inversiones.

“Estados Unidos está apostando fuertemente por alternativas a China en tierras raras, niobio, grafito, litio, níquel y cobre; mientras Brasil busca inversión, transferencia tecnológica y procesamiento local sin renunciar al control sobre recursos estratégicos”, afirmó.

China sigue dominando la cadena global

El interés de Washington por Brasil refleja la creciente preocupación occidental por la fuerte concentración de la cadena global de tierras raras en China, país que domina tanto la extracción como el procesamiento de estos minerales estratégicos.

Actualmente, la mayor debilidad de Brasil sigue siendo la capacidad de procesamiento, factor clave para capturar mayor valor agregado dentro de la cadena de suministro global.

Fuente Reporte Minero