Un año después de la tragedia que cobró seis vidas, la estatal implementa sistemas de monitoreo sísmico, rediseña protocolos de seguridad y refuerza investigaciones con expertos internacionales en minería subterránea.
Codelco realizará este viernes 31 de julio una jornada de conmemoración en memoria de los seis trabajadores fallecidos en el accidente ocurrido en la División El Teniente el 31 de julio de 2025. Las actividades incluirán ceremonias de homenaje, reflexiones de seguridad durante cambios de turno y un minuto de silencio en todas sus operaciones.
El evento marca un año desde uno de los momentos más críticos en la historia reciente de Codelco. Aquel día, la compañía activó un plan de respuesta que consideró la evacuación de aproximadamente 2.500 trabajadores y el despliegue de dos estrategias de búsqueda y rescate. Las labores concluyeron el 3 de agosto de 2025 con la recuperación de los seis trabajadores fallecidos.
Investigaciones y colaboración institucional
Durante el último año, Codelco ha mantenido una colaboración intensiva con las investigaciones del Ministerio Público y organismos fiscalizadores. La corporación respondió 30 requerimientos de información y entregó más de 14.000 antecedentes técnicos, equivalentes a cerca de 75 gigabytes de documentación proveniente de El Teniente.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) ha realizado más de 60 inspecciones y fiscalizaciones en terreno desde el accidente. Codelco también conformó una comisión investigadora interna y un grupo de expertos internacionales liderado por Mark Cutifani, ex CEO de Anglo American, para analizar el evento e identificar mejoras en seguridad, tecnología y gestión de riesgos.
Según los resultados comunicados por la empresa, la comisión interna concluyó que el evento correspondió al sismo más grande registrado en la historia de El Teniente y que su magnitud superó las condiciones para las cuales estaban diseñados los sistemas de fortificación existentes.
Sistema de monitoreo sísmico redefinido
A partir de los aprendizajes obtenidos, la División El Teniente implementó una serie de medidas destinadas a reforzar la prevención y monitoreo de la actividad sísmica. Una de las principales acciones fue la redefinición y ampliación de los polígonos de monitoreo preventivo mediante un modelo denominado «On-Off», que dispone el resguardo inmediato de trabajadores cuando la frecuencia sísmica se encuentra fuera de parámetros definidos.
Este sistema reduce tiempos de reacción y evita que las decisiones dependan de interpretaciones individuales de datos disponibles. La empresa también actualizó estándares asociados al riesgo de estallido de roca y caída de rocas en minería subterránea, y desarrolló capacitaciones para supervisores y trabajadores respecto de nuevas áreas de seguridad y protocolos de actuación.
Desde junio de 2026, Codelco incorporó inspecciones quincenales enfocadas en manejo sísmico, fortificación, condiciones del macizo rocoso y vías de tránsito, con participación directa de Sernageomin.
Nuevas tecnologías y estudios geotécnicos profundos
Entre las medidas en desarrollo está la ejecución de campañas de sondajes destinadas a localizar la fuente de la ruptura principal y caracterizar ambientes geotécnicos profundos, que podrían alcanzar sectores ubicados hasta un kilómetro bajo los niveles productivos actuales.
Codelco está instalando y probando una nueva generación de instrumentos sísmicos para complementar el monitoreo e identificar cambios en el comportamiento del macizo rocoso. El plan considera la generación de nuevos modelos numéricos para explotación subterránea mediante sistemas de caving, evaluación de técnicas de fracturamiento hidráulico y búsqueda de sistemas preventivos que mantengan la resistencia de las fortificaciones instaladas en galerías.
La compañía creó en El Teniente una Gerencia de Estudios y Métodos, cuya función será capturar los aprendizajes derivados de investigaciones y aplicarlos a la planificación de nuevos proyectos mineros.
Cobertura de seguridad y apoyo psicosocial
La estrategia de seguridad de El Teniente abarca aproximadamente 21.000 personas que trabajan en la división y sus proyectos. De ese total, cerca de 3.900 corresponden a trabajadores directos y aproximadamente 17.000 pertenecen a empresas colaboradoras.
Durante 2025 se efectuaron 79.000 capacitaciones relacionadas con seguridad, mientras que 7.681 personas participaron en actividades de liderazgo preventivo en terreno. Más de 23.000 trabajadores y supervisores asistieron a reflexiones de seguridad posteriores al accidente, registrándose 92.600 observaciones de conducta, 17.941 tarjetas verdes preventivas y más de 69.000 reportes de seguridad.
A nivel de apoyo psicosocial, Codelco implementó un plan de atención en salud mental mediante el cual entregó más de 28.000 prestaciones a familiares y trabajadores afectados por el accidente, incluyendo duplas psicosociales de acompañamiento y apoyo administrativo, forense, legal y económico.
Retorno gradual de operaciones y gobernanza corporativa
Como parte del retorno gradual de operaciones, Codelco creó una mesa técnica junto con empresas colaboradoras y organizaciones sindicales encargada de revisar protocolos, acompañar el reinicio de actividades y comunicar avances de investigaciones. El retorno productivo se ha realizado de manera progresiva y únicamente en sectores cuyas condiciones de seguridad fueron verificadas por Sernageomin y la Dirección del Trabajo. Los sectores Recursos Norte y Andesita continúan paralizados.
A nivel corporativo, el directorio de Codelco constituyó el Grupo de Trabajo Especial Accidente El Teniente, encargado de hacer seguimiento a materias relacionadas con la emergencia. Además, el anterior Comité de Sustentabilidad pasó a denominarse Comité de Seguridad y Sostenibilidad, reforzando la supervisión de riesgos desde las máximas instancias de la compañía.
En el primer aniversario del accidente, Codelco reiteró que la seguridad debe ocupar el primer lugar en cada decisión operacional. La conmemoración buscará mantener viva la memoria de los seis trabajadores fallecidos y reforzar la responsabilidad compartida entre ejecutivos, supervisores, trabajadores propios y empresas colaboradoras.
La corporación sostiene que los aprendizajes derivados de esta tragedia deberán traducirse en medidas permanentes, mayor capacidad preventiva y una cultura organizacional en la que el cuidado de la vida sea el valor central de todas sus operaciones en minería subterránea.
Fuente: Reporte minero
