Científicos estadounidenses visitaron zonas de experimentación agrícola en el norte de Chile para conocer técnicas de cultivo en condiciones de radiación solar, escasez hídrica y suelos pobres, variables comparables a la superficie lunar.
Científicos de la NASA visitaron recientemente las zonas de experimentación agrícola de SQM en el norte de Chile con un propósito ambicioso: acceder al conocimiento desarrollado sobre producción de alimentos en condiciones extremas que servirá para futuras misiones de larga duración en la Luna.
La agencia espacial estadounidense se prepara para establecer bases lunares permanentes, un escenario donde la producción sostenible de alimentos será uno de los grandes desafíos a resolver. El desierto de Atacama, donde opera SQM, presenta variables comparables a las del espacio: alta radiación solar, escasez hídrica extrema y suelos pobres en nutrientes.
Durante el recorrido, Trent Smith, científico asesor del Programa de Cultivos Espaciales de la NASA, sostuvo que «existe una gran experiencia en agricultura en zonas desérticas y hay mucho que podemos aprender de ella para una futura base en la Luna». La visita abrió la puerta a una colaboración entre la agencia espacial, SQM, Waki Labs y centros tecnológicos para compartir información sobre comportamiento de plantas y definir especies más resistentes para ambientes extremos.
Atilio Narváez, subgerente de Programas Sociales de SQM, explicó que «estuvieron muy interesados en trabajar en conjunto para llegar a un convenio de cooperación y compartir esta información».
Agricultura en el Desierto: modelo para el espacio
SQM, empresa productora de yodo y nutrientes vegetales de especialidad a partir del caliche, desarrolla desde hace años el programa «Agricultura en el Desierto», una iniciativa de valor social compartido que demuestra la viabilidad de cultivos en uno de los entornos más desafiantes del planeta.
El programa cuenta actualmente con 60 hectáreas productivas donde se desarrollan proyectos de alfalfa, arándanos e hidroponía, generando innovación que hoy atrae el interés de organismos científicos de nivel mundial. Este conocimiento acumulado sobre manejo hídrico, nutrición vegetal y estrés climático podría convertirse en tecnología crítica para alimentar astronautas en futuras colonias lunares.
La colaboración entre la industria minera chilena y la exploración espacial abre una nueva dimensión para las aplicaciones del conocimiento desarrollado en el Atacama, posicionando a Chile como referente en agricultura de zonas áridas con alcance más allá de la Tierra.
Fuente: Reporte minero
