En una declaración conjunta, la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA) y la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA) expresaron su “profunda preocupación y rechazo” luego de que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) dejara sin efecto el proceso de licitación del tramo de la Ruta 5 entre Caldera y Antofagasta, proyecto clave para la conectividad y la cadena logística del norte.
Los gremios advirtieron que la postergación no solo retrasa una obra largamente demandada por razones de seguridad vial, sino que también afecta la competitividad regional y el objetivo de una Macrozona Norte más integrada, con corredores logísticos que conectan con pasos fronterizos estratégicos.
“No es solo una cuestión técnica”: el reclamo de AIA y CORPROA
En su declaración pública, AIA y CORPROA sostuvieron que suspender el proceso representa un “retroceso” con efectos directos en la calidad de vida, la operación de industrias y la logística de sectores productivos intensivos en transporte, como minería, energía y servicios asociados.
Además, remarcaron que el tramo se ha vuelto “célebre por su alta accidentabilidad”, enfatizando que mantener una vía bidireccional con flujo constante de carga pesada eleva la exposición al riesgo. En ese marco, llamaron a que la conectividad de este eje no dependa de una ruta que —según su diagnóstico— no alcanza estándares de autopista moderna.
Inversión estimada y señal al sector privado
Los gremios también apuntaron al impacto económico: recordaron que la iniciativa considera una inversión del orden de US$ 930 millones, con potencial de empleo y dinamismo para proveedores locales en Atacama y Antofagasta. En su lectura, la postergación introduce incertidumbre y deteriora la confianza necesaria para la inversión privada y la continuidad de proyectos de infraestructura.
El proyecto de concesión, lanzado por el MOP en 2024, contempla principalmente la ampliación a doble calzada del tramo Caldera–Antofagasta, con una extensión aproximada de 466 km, además de obras y mejoramientos asociados a seguridad y servicio para los usuarios.
Qué dijo el MOP: revisión de bases e incorporación de nuevos requerimientos
Desde el Ministerio de Obras Públicas se informó que la licitación fue dejada sin efecto para revisar integralmente las bases, con el objetivo de contar con antecedentes actualizados y realizar un nuevo diseño y proceso licitatorio. Entre los elementos a incorporar se mencionan requerimientos de autoridades y comunidades locales, incluyendo obras fluviales de encauzamiento en el Río Salado e iniciativas asociadas al borde costero de Chañaral, entre otras.
Medios nacionales también reportaron que la decisión se tomó tras detectarse “complejidades” durante el proceso vinculadas a condiciones de construcción y operación de la futura concesión.
Llamado a un cronograma “perentorio y transparente”
AIA y CORPROA cerraron su declaración con un llamado urgente a las autoridades a definir un cronograma claro para un nuevo llamado a licitación, planteando que seguridad vial, desarrollo y conectividad del norte no pueden quedar supeditados a decisiones centralizadas sin plazos concretos.
En un escenario donde la Macrozona Norte busca fortalecer su rol logístico y productivo, el futuro del proyecto —y la rapidez con que se reactive su licitación— se instala como un punto clave para la agenda de infraestructura en 2026.
Fuente: Reporte Minero

