El oro volvió a romper el techo psicológico. Este lunes 26 de enero de 2026, el precio del metal registró un nuevo máximo histórico al superar los US$5.100 por onza, en medio de un repunte de la demanda por activos refugio y una creciente ansiedad por el escenario geopolítico y fiscal global.
En la jornada, el oro spot llegó a rozar los US$5.110,50/oz, mientras que la plata también se disparó y alcanzó niveles históricos por sobre los US$110/oz, reforzando la idea de que el mercado está pagando “prima por incertidumbre”.
Por qué el oro está en “modo pánico”
El movimiento no responde a un solo factor, sino a una mezcla explosiva:
1) Tensión política y riesgo geopolítico
La escalada de tensiones internacionales y la volatilidad asociada a decisiones políticas en EE.UU. han empujado a más inversionistas a refugiarse en metales preciosos.
2) El “debasement trade”: miedo a deuda y monedas
Parte del rally se explica por una narrativa que volvió con fuerza: el temor a que el ajuste de las finanzas públicas en economías avanzadas termine resolviéndose —de facto— con inflación y pérdida de poder adquisitivo. El estratega del World Gold Council, John Reade, lo resumió así: en los últimos años ha aumentado la preocupación por la trayectoria de deuda, especialmente entre family offices enfocados en proteger patrimonio de largo plazo.
3) Dólar más débil y movimientos en divisas
La caída del dólar y la turbulencia cambiaria también han hecho más atractivo al oro, especialmente para compradores fuera de EE.UU.
4) Compras de bancos centrales + ola de inversión privada
A la demanda de refugio se suma un motor estructural: bancos centrales que continúan comprando oro para diversificar reservas, y un “boom” de inversión privada (incluyendo ETF e inversores minoristas en varias regiones).
De récord en récord… y la banca sube la apuesta
El rally ya está obligando a los grandes bancos a recalibrar proyecciones. Goldman Sachs elevó su estimación de cierre de año a US$5.400/oz, apoyándose en un mayor flujo privado además de las compras oficiales.
En paralelo, otras mesas han puesto objetivos más agresivos que miran la zona de US$6.000/oz en escenarios alcistas.
La lectura “viral” del mercado: el oro como termómetro del miedo
Cuando el oro se mueve así, el mercado está diciendo algo claro: hay inversionistas dispuestos a pagar caro por protección. La pregunta que queda abierta es si esto es un “nuevo piso” por cambios estructurales (deuda, reservas, reordenamiento geopolítico), o si el precio está entrando en una fase de mayor volatilidad por entradas tardías.
Fuente: reporte minero

